las conversaciones con Begoña Gómez

Caso Air Europa: El exministro corrobora los mensajes clave intervenidos por la UCO

Carmen Calvo, Pedro Sánchez y Begoña Gómez celebran los resultados electorales del 10 de noviembre de 2019 en la sede del PSOE en Madrid. Foto de archivo Firma: Eduardo Parra / Europa Press

El caso Koldo suma una derivada más explosiva: la intervención directa de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, en el rescate de 475 millones a Air Europa. José Luis Ábalos ha confirmado que Javier Hidalgo recurrió a ella en plena negociación. La UCO ya lo advertía en sus informes, pero ahora el exministro lo ratifica. La sombra del tráfico de influencias y el cohecho ya roza el círculo más íntimo de Pedro Sánchez.

La confesión de José Luis Ábalos llega en el peor momento para Moncloa. Horas antes de entrar en prisión, el exministro reveló que Javier Hidalgo, CEO de Air Europa, le suplicó ayuda en su residencia oficial en El Viso. El empresario, desbordado, también habría contactado directamente con Begoña Gómez, la mujer del presidente. «Claro que habló con ella», admitió Ábalos ante El Mundo. La escena tuvo lugar durante la negociación del rescate multimillonario a la aerolínea.

La UCO ya había interceptado mensajes entre Víctor de Aldama y Koldo García que apuntaban en esa dirección. El propio Aldama, operador clave de la trama, confirmó reuniones con Gómez en San Petersburgo y en las oficinas de Globalia en 2020. En paralelo, se cerró un convenio de patrocinio con el África Center que dirigía Gómez, por 40.000 euros anuales. Todo ello mientras el rescate estaba en el horno.

Qué antecedentes existen

Este nuevo frente se suma a un historial de episodios opacos protagonizados por el entorno de Pedro Sánchez. El caso Koldo, inicialmente centrado en los contratos COVID, ya había salpicado a Ábalos por las vacaciones pagadas en Marbella y por el uso de influencias en contrataciones públicas. Ahora, las conexiones entre Air Europa y Begoña Gómez dan un salto cualitativo: de lo administrativo a lo personal.

El modus operandi recuerda a otras tramas que han mezclado negocios, política y favores familiares. Lo preocupante es la reiteración del patrón: instituciones al servicio de redes clientelares, y beneficios a costa del contribuyente.

Por qué no hay consecuencias

El silencio judicial en torno a la implicación de Gómez es clamoroso. A pesar de las evidencias y los indicios, no hay imputación formal ni movimiento en la Fiscalía. El papel de la Fiscalía General del Estado, cuyo titular acaba de ser condenado, ha generado un justificado descrédito. La pregunta es inevitable: ¿quién protege a Begoña Gómez?

Además, el PSOE y sus aliados mantienen una férrea narrativa de “persecución mediática”, obviando los datos. La falta de transparencia del Ejecutivo agrava aún más la desconfianza. No hay explicaciones públicas. No hay reproches internos. Solo un muro de silencio institucional.

El coste para la democracia y el contribuyente

Los 475 millones de euros del rescate a Air Europa no solo representan una decisión económica. Hoy, sabemos que también conllevaron favores personales, contactos opacos y beneficios privados. Es el dinero de los españoles puesto al servicio de una estructura donde lo público se privatiza para los afines al poder.

Peor aún es la impunidad con la que operaron los implicados. Desde el uso de información confidencial del Consejo Gestor del FASEE hasta las vacaciones pagadas como “compensación” por el estrés institucional, el caso Air Europa revela una corrupción fría, organizada y sin remordimientos.

Comparación con otros países

En democracias maduras como Alemania o Reino Unido, la mera sospecha de conflicto de intereses en el entorno del jefe del Gobierno implicaría dimisiones inmediatas y apertura de investigaciones parlamentarias. En España, se pacta el silencio. Se criminaliza al denunciante. Se premia al encubridor.

Lo que en Francia costó un cargo, aquí se convierte en una anécdota de tertulia. La falta de cultura institucional y de controles internos es ya un lastre democrático que aleja a España del estándar europeo.

La esposa de Sánchez

Este caso no puede cerrarse en falso. Si la esposa del presidente intervino en un rescate público, el Parlamento debe exigir responsabilidades. Si el poder judicial no actúa, el descrédito será irreparable. Y si la prensa calla, la sociedad quedará indefensa.

La democracia exige algo más que urnas: exige límites al poder, rendición de cuentas y ejemplaridad. Cuando los políticos olvidan que el poder no es un patrimonio familiar, sino un mandato temporal, la corrupción se convierte en norma.

La democracia no se mide por los discursos: se mide por el castigo al corrupto.