El caso Ábalos dinamita el relato de Sánchez y abre otro frente en Ferraz
Según ha revelado en exclusiva el diario The Objective, José Luis Ábalos —exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE— presentó ante el partido gastos por valor de 800.000 euros durante los últimos 30 meses que estuvo en la dirección federal. Esto supone un promedio de casi 27.000 euros al mes en concepto de comidas, desplazamientos y gastos de representación. No se trata de una simple irregularidad contable: las cifras, los procedimientos y las conexiones empresariales apuntan a una presunta financiación ilegal del PSOE y al uso del partido como mecanismo de blanqueo de capitales.
Un sobresueldo encubierto, según fuentes del PSOE
Las informaciones del caso indican que Ábalos mantenía una relación privilegiada con el gerente del PSOE, Mariano Moreno, quien habría aceptado inflar gastos presentados por el entonces número tres del partido como vía para “complementar su salario”. El argumento: Ábalos, que también era ministro, se quejaba de que no cobraba del partido, al contrario que sus subordinados. Así, en Ferraz se habría habilitado un sistema mediante el cual se autorizaban gastos de representación sin control, muchos de ellos correspondientes a personas o actividades ajenas a la actividad legítima de la Secretaría de Organización.
El rol clave de Koldo García y el “restaurante de la trama”
Una figura recurrente en la operativa es Koldo García, estrecho colaborador de Ábalos y señalado ya en otros casos de corrupción. Era él quien presentaba las hojas de gastos ante la gerencia del partido, con decenas de tickets grapados, especialmente de restaurantes como “La Tragantía”, convertido en centro informal de la trama, frecuentado por mandos de la Guardia Civil y empresarios.
Una de las últimas facturas de Ábalos a Ferraz asciende a 4.500 euros, de los cuales más de la mitad corresponden a dicho restaurante.
El modus operandi: comisiones del 20% a cambio de contratos públicos
Según fuentes de la investigación judicial y testimonios empresariales recogidos por The Objective, la fuente de los fondos no era el salario de Ábalos ni su bolsillo, sino comisiones ilegales del 20% que ciertos empresarios abonaban a cambio de adjudicaciones de obra pública. Parte del dinero era transformado en “gastos justificados” que se presentaban ante el PSOE como si fueran parte del trabajo institucional de Ábalos. Luego, una fracción de esos fondos acababa retornando a la contabilidad del partido como donaciones, cerrando el ciclo y creando una apariencia de legalidad.
Esta operativa permitía blanquear capitales y reforzar la tesorería del partido al margen de los cauces que establece la Ley Orgánica del Régimen Electoral General.
¿El PSOE como instrumento activo? Indicios suficientes, según el Supremo
La investigación dirigida por el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente considera que existen “indicios suficientes” para imputar al PSOE por financiación ilegal. Las pruebas no sólo apuntan a conductas individuales. Según la UCO, el partido no fue un mero espectador, sino una herramienta estructural del sistema de blanqueo.
De hecho, los investigadores han logrado trazar pagos de empresas beneficiadas por contratos públicos con los gastos presentados en Ferraz, lo que implica un vínculo directo entre adjudicaciones, comisiones y la financiación interna del partido.
Entre las constructoras bajo investigación figuran Servinabar, Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC) y Obras Públicas y Regadíos (OPR). En los registros efectuados por la Guardia Civil se encontró abundante material contable, emails, listas de gastos y notas internas que muestran el patrón de pagos, compensaciones y facturas infladas.
Santos Cerdán, ¿el nuevo epicentro del escándalo?
Uno de los elementos más comprometidos de la investigación es la posible implicación directa de Santos Cerdán, actual número tres del PSOE y sucesor de Ábalos en la Secretaría de Organización. Según un testimonio clave recogido por el periódico, Cerdán era “el testaferro de Ábalos” y la persona a la que Koldo García reportaba “a diario”.
Aunque en su momento pidió a Pedro Sánchez el relevo del gerente del partido, la investigación indica que Cerdán no sólo estaba al tanto del sistema de sobresueldos, sino que formaba parte activa de la operativa de comisiones, junto a empresarios como Carmen Pano, que llegó a entregar personalmente 90.000 euros en Ferraz, según consta en sede judicial.
Las implicaciones políticas: una bomba para el PSOE
Lo que en 2021 se intuía como una mala práctica se perfila ahora como una red de financiación irregular con múltiples ramificaciones: desde adjudicaciones públicas amañadas hasta uso partidista de fondos públicos, ocultamiento contable y falsificación de gastos. Todo ello, con conocimiento o participación de la cúpula del PSOE, según las fuentes citadas por The Objective.
Las consecuencias pueden ser devastadoras:
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Procesamiento penal de cargos activos del partido.
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Posible imputación de la propia formación política por financiación ilegal, lo que no ha ocurrido desde el caso Filesa.
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Investigación parlamentaria inevitable, si la oposición actúa con firmeza.
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Desgaste político profundo para Pedro Sánchez en pleno desplome de la inversión extranjera, escándalos en Igualdad, y agitación internacional con el conflicto en Gaza.