tragedia en Adamuz

El audio que destapa los primeros minutos del infierno ferroviario

Agentes de los servicios de emergencias trabajan en el lugar de los hechos. / EP
Un audio conocido ahora revela el estado crítico que se vivía tras el accidente ferroviario, con una interventora herida describiendo la situación mientras el centro de mando intentaba contactar sin éxito con el maquinista

La primera llamada entre el tren Alvia y el puesto de mando de Atocha tras el grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) ha salido a la luz. En la conversación, desvelada en exclusiva por El País, la interventora del Alvia reconoce haber sufrido heridas tras el choque con el tren Iryo, que ha provocado 43 fallecidos hasta el momento, según publica The Objective.

Según los registros a los que ha tenido acceso el citado medio, Atocha intentó contactar con el maquinista del Alvia nada más detectar que el convoy se había detenido. Tras dos intentos fallidos, el centro de mando de ADIF en Madrid logró hablar con una interventora del tren, visiblemente afectada por el impacto.

«Tengo un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza», explica la trabajadora ferroviaria durante la llamada, en la que detalla que no sabe si podrá llegar hasta la cabina para hablar con el maquinista. La conversación refleja la confusión y el estado crítico que se vivía en los primeros minutos posteriores al siniestro.

Estos audios se suman a los conocidos este martes entre el maquinista del Iryo y el centro de mando de Atocha, en los que el conductor alertaba de un «enganchón a la altura de Adamuz» poco después del accidente. La caja negra del tren de la compañía italiana ha registrado las dos primeras comunicaciones mantenidas tras el choque, consideradas claves para la investigación.

Mientras avanza el análisis técnico, la Guardia Civil continúa recabando pruebas sobre el terreno. De hecho, los investigadores han localizado una pieza del tren que podría resultar determinante para esclarecer las causas del accidente ferroviario más grave de los últimos años en España, un suceso que ha tenido un fuerte impacto también en Cantabria, donde varias víctimas tenían vínculos familiares.

Transcripción de la conversación entre Atocha y el Alvia

—Hola, buenas. Dígame.
—Hola, buenas tardes, ¿me escuchas?
—Sí, le escucho, dígame.
—Oye, te llamo aquí de puesto de mando de Atocha. Estoy intentando llamar al maquinista del Alvia y no consigo hablar con él.
—Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza.
—¿Qué, perdona?
—Que yo soy la interventora y también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista.
—Vale, ¿tienes el teléfono del maquinista?
—Voy a ver si puedo llegar a la cabina.
—¿Cómo está el material?, ¿cómo se ha quedado el tren?