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Arranque caótico para Sánchez: el Congreso tumba dos de tres decretos clave gracias al PP

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, durante una sesión plenaria extraordinaria. / Gabriel Luengas
 Dos de los tres decretos ley fueron rechazados, y el único aprobado dependió del voto favorable del Partido Popular

El arranque parlamentario de 2025 no pudo ser más desalentador para el Gobierno de Pedro Sánchez. De los tres decretos ley sometidos a convalidación en el Congreso, dos fueron rechazados y el único que prosperó contó con el apoyo del PP. El balance político es demoledor y deja al Ejecutivo en una posición delicada para el resto del año legislativo.

El decreto ómnibus, que incluía la revalorización de las pensiones, bonificaciones al transporte público y ayudas por la DANA, fue la derrota más sonada. Con 171 votos a favor y 177 en contra, cayó gracias a los votos de Junts y la oposición de derechas. La negativa de Junts supuso un golpe inesperado, ya que hasta última hora Moncloa confiaba en alcanzar un acuerdo tras una reunión de Santos Cerdán con Carles Puigdemont en Waterloo.

Sin embargo, la postura de Junts fue clara y contundente. Su portavoz calificó al Gobierno de "trilero" y abandonó el hemiciclo tras anunciar el voto en contra. Este acto, más simbólico que estratégico, dejó a los socialistas sin margen de maniobra.

El PP, entre la oposición y la estrategia

Por su parte, el Partido Popular, que también votó en contra del decreto ómnibus, se adelantó a las críticas del Gobierno anunciando proposiciones de ley para garantizar la subida de las pensiones y otras medidas sociales incluidas en el decreto. Los populares justificaron su rechazo argumentando la inclusión de disposiciones "innecesarias y ajenas al objetivo principal", como la cesión de la sede del Instituto Cervantes en París al PNV.

El PP, no obstante, permitió la aprobación de otro decreto, el que fomenta la jubilación activa, mostrando una estrategia de oposición diferenciada. Este texto recibió 298 votos a favor y solo 51 en contra, con el respaldo explícito de los populares desde días previos.

Reacciones y recriminaciones desde Moncloa
La derrota del decreto ómnibus desató una fuerte reacción por parte del Gobierno. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, no dudó en culpar al PP de las consecuencias que, según Moncloa, sufrirán los ciudadanos.

"Cuando los pensionistas vean que su pensión no sube o los usuarios del transporte público paguen más, que recuerden que fue el PP quien votó en contra junto a otros", declaró Bolaños en los pasillos del Congreso. Sin embargo, evitó mencionar a Junts, el partido que realmente dinamitó las posibilidades de convalidación del decreto.

La diputada de Sumar, Aina Vidal, también expresó su indignación, calificando la postura de la oposición como "una bofetada injustificable a la ciudadanía".

Junts, la pieza clave en el descalabro

El papel de Junts en esta jornada legislativa marca un punto de inflexión en la relación del Gobierno con sus socios de investidura. La negativa de Puigdemont a respaldar el decreto ómnibus no solo frustra los planes inmediatos de Sánchez, sino que siembra dudas sobre la capacidad del Ejecutivo para aprobar los Presupuestos Generales del Estado en las próximas semanas.

Desde la tribuna, Junts no ocultó su satisfacción por el desenlace. La postura del partido refuerza su estrategia de ganar protagonismo político en un escenario donde los apoyos a Sánchez ya no están garantizados.

Este siniestro político deja al Ejecutivo tocado en varios frentes. La incapacidad para mantener cohesionada su mayoría parlamentaria pone en peligro las medidas clave de su agenda legislativa, mientras que el desgaste político amenaza con pasar factura en un año preelectoral.

A partir de ahora, Pedro Sánchez deberá replantear su estrategia de alianzas, especialmente con los socios que, como Junts, han mostrado su disposición a ejercer presión en momentos críticos. La votación de los Presupuestos será la próxima prueba de fuego para un Gobierno que, tras este inicio de año, enfrenta un camino lleno de obstáculos.