Aldama sitúa a Sánchez en la cúspide de la organización criminal: «El 1 era el presidente, Ábalos el 2 y Koldo el 3»
El empresario declara en el Supremo y apunta a financiación irregular del PSOE, pagos en efectivo y contratos públicos bajo sospecha
La declaración de Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo ha elevado al máximo la presión política y judicial sobre el Gobierno. En el juicio del caso Koldo, el empresario ha señalado directamente a Pedro Sánchez al situarlo como «el 1» de una presunta organización criminal, por encima de José Luis Ábalos, Koldo García y él mismo.
Según el relato de Aldama, «Ábalos era el 2, Koldo el 3 y yo el 4». Una afirmación de enorme gravedad política, realizada en sede judicial, que vuelve a colocar el foco sobre el núcleo del poder socialista y sobre las investigaciones de corrupción PSOE.
«El presidente lo sabía»
Aldama ha asegurado que Koldo García presumía de su cercanía con Sánchez y que los ministros y asesores le atendían no solo por ser hombre de Ábalos, sino porque era «el hombre de Pedro Sánchez».
El empresario también afirmó que Koldo le trasladó que parte del dinero procedente de constructoras iba destinado a la financiación del PSOE. «El presidente todo lo que hacemos lo tenía claro y lo sabía», habría dicho Koldo, según Aldama.
Dinero en efectivo, constructoras y Ferraz
La declaración conecta con una de las líneas más delicadas del procedimiento: la presunta financiación irregular del partido mediante pagos en metálico. Aldama sostiene que actuó como vehículo para canalizar donaciones y que llegó a entregar cantidades millonarias.
Este relato encaja con informaciones previas sobre pagos millonarios y circuitos de dinero negro en Ferraz, así como con el análisis del dinero en efectivo que acorrala a Ábalos en el Supremo.
Ábalos, Koldo y el reparto de funciones
El juicio ya había colocado a Ábalos y Koldo en el centro de la trama, como recoge la causa que llevó al banquillo a Ábalos y Koldo por la trama de contratos sanitarios.
Según el relato de Aldama, Ábalos abría puertas, Koldo gestionaba contactos y pagos, y él aportaba capacidad empresarial y financiera. Un esquema que, de confirmarse, describiría una estructura estable de influencia dentro del Ministerio de Transportes.
El PSOE niega las acusaciones
El PSOE ha acusado a Aldama de «señalar sin pruebas» al presidente del Gobierno. Sin embargo, la declaración llega en un momento procesal especialmente sensible, con la Fiscalía alertando del riesgo de fuga de los principales acusados y oponiéndose a su libertad, como ya informó ALERTA sobre Ábalos y Koldo.
Un juicio que amenaza al corazón del Gobierno
La declaración de Aldama no cierra ninguna conclusión judicial, pero sí abre una fase política explosiva. El empresario ha situado el foco en Sánchez, en Ferraz, en el Ministerio de Transportes y en una presunta red de pagos, favores y adjudicaciones.
El caso entra así en una dimensión superior: ya no se discute solo una trama de mascarillas, sino el posible funcionamiento de una estructura de poder al servicio de intereses privados y financiación opaca.
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