El comisionista asegura que el PSOE organizó la polémica visita de Delcy Rodríguez a España
A pesar de las sanciones europeas que impedían a Rodríguez pisar suelo español, Aldama sostiene que la invitación fue gestionada por el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien actuó en coordinación con altos responsables del Ejecutivo.
«Sánchez sabía del viaje desde hacía un mes»
El empresario ha asegurado que Pedro Sánchez tenía conocimiento de la visita con al menos un mes de antelación. Según su testimonio, la llegada de Rodríguez fue organizada «con total discreción» para evitar posibles polémicas. Aldama afirmó que, cuando surgieron tensiones durante el aterrizaje en Barajas, Ábalos contactó con Sánchez para tranquilizar a la vicepresidenta venezolana, quien temía ser detenida por las sanciones que pesan sobre ella en la Unión Europea.
Una cena prevista con ministros
Según la declaración de Aldama, la llegada de Delcy Rodríguez incluía una cena organizada por el PSOE, a la que estaban invitados varios miembros del Gobierno, entre ellos los ministros Fernando Grande-Marlaska, María Jesús Montero, Salvador Illa, el propio Ábalos, e incluso el presidente Sánchez. Sin embargo, debido a las tensiones surgidas tras el aterrizaje, el encuentro no llegó a concretarse.
La vicepresidenta venezolana tenía dudas sobre la invitación
Aldama explicó que Rodríguez era consciente de las restricciones que le impedían viajar a España y, en un principio, pensó que la invitación del PSOE podía ser una trampa. «Insistió varias veces para asegurarse de que todo estaba bajo control», declaró. Según el empresario, fue tras recibir garantías de que no habría problemas cuando aceptó viajar a Madrid.
Organización «minuciosa»
El empresario ha revelado que los preparativos para la visita se realizaron con todo lujo de detalles. «Yo mismo alquilé la casa donde Rodríguez se iba a alojar», aseguró, añadiendo que fue parte activa en la planificación de los desplazamientos y la logística. Aldama también indicó que el equipo del PSOE estaba al tanto de las dificultades legales que la visita suponía, algo que, según él, «se comentó con total normalidad entre los implicados».
Contradicciones del Ejecutivo
Estas nuevas declaraciones contrastan con la versión oficial del Gobierno, que siempre ha minimizado la importancia de la visita y ha negado cualquier planificación previa. El presidente Sánchez, en reiteradas ocasiones, ha negado haber mantenido contacto alguno con Rodríguez o haber participado en la gestión de su llegada. Sin embargo, la implicación directa del PSOE, según el testimonio de Aldama, podría abrir una nueva línea de investigación sobre el papel del Ejecutivo en este controvertido episodio.
¿Cómo afectará a Sánchez?
La declaración de Aldama añade presión sobre Pedro Sánchez, especialmente en un momento en el que otros escándalos, como la trama Koldo, ya están erosionando la imagen del Gobierno. La supuesta participación de altos cargos en la organización de la visita de una figura tan controvertida como Delcy Rodríguez plantea serias dudas sobre la gestión ética del Ejecutivo y abre la puerta a nuevos interrogantes sobre su relación con el régimen de Nicolás Maduro.
Este nuevo capítulo en la trama investigada por la Audiencia Nacional promete seguir dando de qué hablar en los próximos días, con posibles implicaciones para el futuro político del Gobierno socialista.