Aldama admite visitas de Begoña Gómez a Globalia pero niega su implicación en el rescate de Air Europa
Víctor de Aldama, empresario vinculado al caso Koldo y considerado uno de los principales actores de la presunta red de corrupción, ha reconocido en un audio enviado a Koldo García, exasesor del ministro José Luis Ábalos, que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, acudió en varias ocasiones a la sede de Globalia, el grupo empresarial propietario de Air Europa.
Pese a ello, negó tajantemente que tuviera relación alguna con el rescate público de la aerolínea aprobado por el Gobierno durante la pandemia.
La conversación, que figura en el sumario de la causa y a la que ha tenido acceso Europa Press, fue revelada este 25 de julio por El Debate, en un momento de máxima presión judicial y mediática sobre los vínculos empresariales de la esposa del presidente Pedro Sánchez.
«Begoña sí es verdad que ha estado varias veces en la sede de Globalia en Pozuelo, pero siempre por el tema de Wakalua», asegura Aldama en el audio. «Estaba Javier [Hidalgo], ella, yo y otra persona que se llama Leticia, pero nunca tuvo nada que ver con el tema de Air Europa», afirma.
Wakalua y los vínculos con el IE y África
Wakalua es una plataforma de innovación turística creada por Globalia junto a la Organización Mundial del Turismo (OMT). En el contexto de esa iniciativa, según Aldama, Begoña Gómez participó como representante del IE University, donde dirige programas de liderazgo vinculados con el desarrollo en África.
En el mensaje a García, Aldama puntualiza que las visitas de Gómez se enmarcaban en su papel académico y en proyectos como la competición de start-ups africanas. Según el empresario, «como si hubiera habido ahí una financiación rara, o si Begoña estuviera metida o algo de eso», una insinuación que, a su juicio, no se sostiene.
Alerta en Globalia ante una filtración periodística
En ese mismo audio, Aldama transmite a Koldo García su preocupación ante una inminente publicación periodística. «Ayer me llama Lisandro Marque, director de Relaciones Institucionales de Globalia. Me dice que están bastante agobiados porque un medio va a sacar una noticia vinculando a Begoña con Wakalua», relata.
Esta inquietud surge por la posible aparición de informaciones que vinculen el papel de Gómez con el rescate de 475 millones de euros a Air Europa, aprobado en noviembre de 2020 por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Hacienda.
Presiones políticas reconocidas
Aunque Aldama desvincula directamente a Gómez del rescate, sí reconoce que existieron presiones políticas para que la operación saliera adelante. «Ha habido presiones a Calviño, a Montero, a Ábalos… a todo el mundo», dice. Justifica dicha presión en que Air Europa era una empresa estratégica, cuya caída habría dejado a 50.000 personas sin empleo, lo que motivó una intervención gubernamental urgente en plena pandemia.
«La operación se abrió en marzo o abril de 2020 y se aprobó en noviembre. La SEPI la ha visto con puntos y comas. Incluso contrató a PwC, un auditor externo, para que lo revisara y diera su conformidad», explica Aldama.
Defensa del papel de la familia Hidalgo
El empresario también defiende la actuación de la familia fundadora de Air Europa. En concreto, menciona a Pepe Hidalgo, quien «ha puesto los hoteles, ha puesto absolutamente todo como garantía». Para Aldama, esto demuestra que el rescate fue legítimo y no tuvo componente fraudulento.
«¿Dónde está lo raro de la operación?», cuestiona, en alusión a quienes pretenden vincularla con presuntas irregularidades o favores personales a personas del entorno del presidente.
Contexto del caso y situación judicial
La conversación forma parte del sumario judicial del caso Koldo, una macrocausa en la que se investiga una presunta red de corrupción vinculada a la contratación pública durante la pandemia. Koldo García, exasesor de Ábalos, y Víctor de Aldama, empresario que medió en varios contratos, están siendo investigados por cohecho, tráfico de influencias y malversación.
Por su parte, Begoña Gómez ha sido imputada por el Juzgado de Instrucción nº 41 de Madrid, acusado de tráfico de influencias y corrupción en los negocios, en relación con contratos públicos adjudicados a empresas con las que habría mantenido vínculos académicos o personales. Su defensa, sin embargo, niega cualquier actuación ilícita.