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Ábalos rompe su silencio: “La cárcel ablandará a Cerdán”

El diputado del Grupo Mixto José Luis Ábalos (c), durante un pleno en el Congreso de los Diputados. / Carlos Luján
Ábalos se presenta como chivo expiatorio y víctima de una purga interna

José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes y figura destacada del Partido Socialista durante la etapa inicial del primer Gobierno de Pedro Sánchez, ha lanzado una crítica directa contra María Jesús Montero, actual vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. En declaraciones concedidas a OKDIARIO, Ábalos ha descrito su progresivo aislamiento dentro del partido como una “expulsión silenciosa” y ha acusado a sus antiguos compañeros de haberle utilizado como “chivo expiatorio” de la corrupción.

La entrevista tiene lugar en un contexto particularmente convulso para el Partido Socialista, tras el ingreso en prisión provisional de Santos Cerdán, su último secretario de Organización, imputado por delitos de cohecho y pertenencia a organización criminal en el marco del conocido como caso Koldo.

“Me quitaron a mí para poner al lobo feroz”

Ábalos subraya el agravio comparativo entre su salida forzada del Ejecutivo y el tratamiento que recibió su sucesor. “Dijo que Cerdán era el mejor secretario de Organización que había tenido el PSOE, en detrimento mío”, recuerda, en alusión a unas declaraciones de Montero que, según él, simbolizan su marginación institucional. El exministro se muestra especialmente molesto con el hecho de que Montero haya negado en el Senado incluso su amistad con él. “Presume de ejemplaridad conmigo”, sentencia.

La percepción de injusticia en su proceso de apartamiento del poder es un eje central de su relato. “A mí me trataron como a un apestado. Yo pasé dos años en un duelo político profundo. No le debo nada a nadie y nadie que se benefició de mí ha quedado bien conmigo”, afirma.

Sobre Cerdán: “La cárcel ablanda, ese hombre ya no es él”

Uno de los pasajes más significativos de sus declaraciones se centra en la figura de Cerdán, su sucesor al frente de la Secretaría de Organización socialista. Ábalos considera que la presión penitenciaria puede quebrar su resistencia. “La cárcel siempre es un instrumento para ablandar. Ese hombre ya no es él”, sostiene. Sugiere con ello que Cerdán podría optar por colaborar con la Justicia si las condiciones personales o procesales se endurecen.

También alude a una advertencia recibida de Koldo García, el exasesor ministerial que grabó decenas de conversaciones durante años, actualmente en el centro de la investigación. “Cerdán ha hecho cosas más graves que tú”, recuerda que le dijo, lo cual le hizo anticipar que su sucesor acabaría siendo señalado.

El papel de Sánchez y el conocimiento anticipado de la investigación

Ábalos desvela otro elemento relevante: una reunión privada mantenida con Pedro Sánchez en septiembre de 2023, en la que, según él, el presidente del Gobierno le comunicó que existía una investigación en curso. “Me lo dijo en su despacho en Moncloa”, afirma, añadiendo que el encuentro se produjo justo en el contexto de la fallida investidura de Alberto Núñez Feijóo, lo que, según su interpretación, provocó que la querella de la Fiscalía se presentara al quedar descartado el relevo político.

Este punto es de especial interés desde una perspectiva institucional, pues de ser cierto, indicaría que el presidente del Gobierno tenía conocimiento de actuaciones judiciales bajo secreto antes de que estas se hicieran públicas.

La deriva de un caso con derivadas políticas y personales

La crítica de Ábalos no se limita a nombres concretos. Se extiende al partido como estructura, al señalar que ya no guarda lealtades hacia la organización y que su ruptura es definitiva. El exministro revela sentirse abandonado: “Solo me llaman periodistas, y no para ayudarme”, concluye.

La acumulación de tensiones entre antiguos dirigentes del PSOE, el impacto judicial del caso Koldo, y la creciente presión sobre el núcleo del aparato del partido convierten esta declaración en un punto de inflexión. No es una simple muestra de resentimiento personal. Se inscribe en un proceso de descomposición progresiva del relato oficial, que pone en entredicho las decisiones estratégicas adoptadas en Ferraz desde 2018.