Trump: "La guerra contra los deportes femeninos ha terminado"
El presidente Donald Trump ha cumplido una de sus principales promesas de campaña al firmar la orden ejecutiva "No hombres en deportes femeninos", poniendo fin a la participación de atletas transgénero en competiciones femeninas. La medida, anunciada en el Día Nacional de las Niñas y las Mujeres en los Deportes, ha sido calificada por la Casa Blanca como "el fin de la locura de la ideología de género".
Un giro en la política de género en EE.UU.
Desde la Sala Este de la Casa Blanca, Trump enfatizó que la medida busca proteger la integridad de las competiciones deportivas femeninas y garantizar la seguridad de las atletas. "Los deportes femeninos serán solo para mujeres", declaró el mandatario, agregando que "la guerra contra los deportes femeninos ha terminado".
El evento contó con la presencia de varias defensoras del deporte femenino, entre ellas Riley Gaines, Payton McNabb y Paula Scanlan, quienes han sido críticas con la inclusión de atletas trans en competiciones femeninas.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó la postura del gobierno al asegurar que "la administración anterior traicionó a mujeres y niñas al ceder ante activistas radicales que querían borrar las diferencias biológicas".
Impacto y reacciones
El director del Centro para la Libertad Americana, Mark Trammel, calificó la orden ejecutiva como "una gran victoria para las mujeres y las niñas", argumentando que "la equidad en el deporte depende de la realidad biológica".
Por otro lado, grupos de derechos LGBTQ+ han condenado la medida, calificándola de discriminatoria y regresiva. La Asociación Nacional para la Igualdad Transgénero declaró que la orden es "un ataque directo contra la comunidad trans y una violación de los derechos civiles".
En el ámbito legislativo, la secretaria de prensa Leavitt instó al Senado a aprobar la Ley de Protección de Mujeres y Niñas en el Deporte, que fue aprobada recientemente por la Cámara de Representantes. Este proyecto de ley prohibiría a los hombres biológicos competir en equipos deportivos femeninos en instituciones educativas.
¿Qué sigue?
Con esta orden ejecutiva, Trump marca un claro cambio de rumbo respecto a la administración Biden, que había impulsado medidas para garantizar la participación de atletas trans en competiciones deportivas según su identidad de género.
El debate sobre la inclusión y la equidad en el deporte sigue abierto, con voces a favor y en contra de la medida. Mientras tanto, Trump refuerza su postura en torno a políticas conservadoras de género, consolidando su apoyo entre los votantes que lo llevaron de vuelta a la Casa Blanca.