Sofocar los disturbios

Trump reponde ante los disturbios en Los Ángeles: «Si escupen, les pegaremos»

Un manifestante coloca escombros en una hoguera mientras personal de la Patrulla Fronteriza con equipo antidisturbios y máscaras de gas monta guardia afuera de un parque industrial en Paramount, California, el sábado 7 de junio de 2025. (Foto AP/Eric Thayer)

El presidente Donald Trump envió previamente unos 2.000 miembros de la Guardia Nacional a la ciudad afectada por los disturbios durante el fin de semana.

 

El presidente Donald Trump ha respondido con contundencia a la ola de disturbios desencadenada tras las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California. Mientras Los Ángeles trata de recuperar la calma tras un fin de semana de protestas violentas, saqueos e incendios, el mandatario ha ordenado el despliegue de más de 2.000 miembros de la Guardia Nacional y ha autorizado la movilización de un batallón de marines para proteger infraestructura federal.

«Si escupen, les pegaremos», declaró Trump desde la Casa Blanca, asegurando que su administración no tolerará «ningún tipo de ataque o falta de respeto» hacia las fuerzas del orden.

Un sospechoso identificado y advertencias desde el FBI

En paralelo, la fiscal general Pam Bondi confirmó la identificación del principal sospechoso de agredir a un agente federal durante las protestas en Paramount, una localidad del condado de Los Ángeles. El individuo, Elpidio Reyna, fue grabado supuestamente lanzando piedras contra vehículos oficiales, hiriendo a un agente y provocando daños a la propiedad federal. El FBI había ofrecido una recompensa de 50.000 dólares por información que condujera a su detención.

«Ha sido identificado gracias al excelente trabajo del FBI. Puede que huyan, pero no pueden esconderse. Los perseguiremos a nivel federal», advirtió Bondi en una entrevista con el programa Hannity.

El director del FBI, Kash Patel, fue igualmente firme: «Si agredes a un agente de la ley, irás a la cárcel. No importa de dónde vengas ni a qué causa digas representar. Si la policía local no actúa, nosotros lo haremos».

Bass acusa a Trump de provocar el caos

Desde la alcaldía de Los Ángeles, la respuesta ha sido diametralmente opuesta. La alcaldesa Karen Bass responsabilizó directamente a la administración Trump de haber provocado los disturbios mediante las redadas de ICE en lugares de trabajo.

«Si no hubieran ocurrido las redadas de inmigración, no habríamos tenido los disturbios», afirmó Bass en declaraciones a CNN. La alcaldesa aseguró que la situación en Los Ángeles está «bajo control» y cuestionó la legalidad del despliegue federal sin su consentimiento.

Bass también denunció la supuesta detención arbitraria de inmigrantes y la falta de acceso a representación legal para varios de los arrestados. «Esto no tiene precedentes. Me preocupan las familias que aún no han podido contactar a sus seres queridos», dijo.

Marines en las calles

El Departamento de Defensa ha confirmado que un batallón del 2º Batallón, 7º Regimiento de Marines, con base en Twentynine Palms, California, ha sido movilizado para reforzar la protección de instalaciones federales. Si bien no tendrán funciones directas de aplicación de la ley, su presencia ha desatado críticas entre líderes estatales.

El gobernador Gavin Newsom anunció una demanda contra el Gobierno federal por desplegar la Guardia Nacional sin su autorización. En un comunicado, calificó el movimiento como «innecesario, injustificado y sin precedentes».

La Casa Blanca, sin embargo, defiende la medida como esencial para garantizar la seguridad pública. «Los Ángeles iba en la dirección equivocada. Ahora va en la dirección correcta», dijo Trump a los medios.

Escalada y polarización

Las protestas en Los Ángeles, inicialmente pacíficas, se tornaron violentas tras conocerse que agentes federales habían realizado redadas en lugares como Home Depot. Manifestantes prendieron fuego a vehículos, arrojaron proyectiles contra agentes y destrozaron ventanas de edificios públicos, según informó el Departamento de Policía de Los Ángeles.

Mientras el Gobierno federal refuerza su postura de «ley y orden», desde la oposición se acusa al presidente Trump de buscar una escalada con fines políticos. La situación sigue desarrollándose.