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Trump avanza en su promesa de transformar la educación y devolver el control a los padres

El presidente de EE.UU., Donald Trump. / Daniel Torok
La medida busca transferir el control educativo a los estados, pero enfrenta una fuerte oposición en el Congreso y en el sector educativo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que firmará una orden ejecutiva para iniciar el proceso de eliminación del Departamento de Educación, cumpliendo así una de sus promesas de campaña más ambiciosas. La Casa Blanca argumenta que esta medida "devolverá el control de la educación a las familias y los estados", en lugar de dejarlo en manos de una "burocracia federal ineficaz".

Desde su primer mandato, Trump ha criticado al Departamento de Educación, calificándolo como una institución fallida llena de "radicales, fanáticos y marxistas" que han dañado la calidad de la enseñanza en el país. Su administración sostiene que, a pesar del enorme presupuesto destinado a la educación, los resultados de los estudiantes han empeorado drásticamente.

La firma de la orden ejecutiva representa el primer paso en el desmantelamiento del departamento, pero Trump aún necesita la aprobación del Congreso para eliminarlo por completo.

Una reestructuración del sistema educativo

La Casa Blanca ha emitido un comunicado en el que justifica esta decisión aludiendo a los pobres resultados educativos de los estudiantes estadounidenses. Según la última Evaluación Nacional del Progreso Educativo (NAEP), los niveles de matemáticas y lectura han caído a mínimos históricos.

Harrison Fields, subsecretario de prensa principal de la Casa Blanca, señaló que "la crisis educativa se ha agravado por la entrada masiva de menores indocumentados, que han sobrecargado el sistema y desviado recursos de los estudiantes estadounidenses". Además, acusó al Departamento de Educación de promover "ideologías radicales" como la teoría crítica de la raza y los programas de diversidad, los cuales, según la administración, "adoctrinan a los niños en lugar de educarlos".

Linda McMahon, exdirectora de la WWE y recién nombrada Secretaria de Educación, ha respaldado la eliminación del departamento, asegurando que supervisará una "nueva era de rendición de cuentas" en sus últimos días de funcionamiento. "El pueblo estadounidense ha elegido a Trump para hacer cambios drásticos en Washington, y esta es una de sus misiones más importantes", afirmó en un memorando interno.

Oposición demócrata y lucha en el Congreso

La decisión de cerrar el Departamento de Educación ha generado una fuerte resistencia entre los demócratas y algunos republicanos moderados. La Federación Estadounidense de Maestros (AFT) ha condenado la medida y ha pedido al Congreso que bloquee la orden ejecutiva, argumentando que el cierre del departamento afectaría a millones de niños y familias trabajadoras.

Randi Weingarten, presidenta de la AFT, advirtió que "intentar eliminar el Departamento de Educación envía un mensaje claro de que Trump no se preocupa por la equidad ni por garantizar que todos los niños tengan acceso a una educación de calidad".

Una encuesta reciente de NPR/PBS News/Marist reveló que más del 60% de los estadounidenses se oponen a la eliminación del departamento. Para cerrar oficialmente el Departamento de Educación, Trump necesitaría el respaldo del Congreso, lo que requiere 60 votos en el Senado. Actualmente, los republicanos tienen 53 escaños, por lo que necesitarían el apoyo de algunos demócratas para aprobar la medida.

A pesar de este obstáculo, algunos republicanos en el Congreso han manifestado su apoyo. El representante Thomas Massie (R-KY) presentó en enero un proyecto de ley para eliminar el departamento antes de diciembre de 2026, argumentando que "los estados y las comunidades locales están mejor equipados para diseñar sistemas educativos que se adapten a las necesidades de sus estudiantes".

Un enfoque basado en la elección de escuelas

Trump ha defendido la idea de reducir la participación del gobierno federal en la educación y redirigir los fondos hacia opciones educativas más flexibles.

"Quiero que todos los padres en Estados Unidos tengan la posibilidad de enviar a sus hijos a la escuela pública, privada, concertada o religiosa de su elección", declaró Trump en un mitin reciente. "Ha llegado la hora de la elección universal de escuela".

La Casa Blanca también ha señalado que los fondos que antes se destinaban al Departamento de Educación podrían redirigirse a programas de vales escolares, permitiendo que más familias opten por alternativas fuera del sistema de educación pública tradicional.

Los próximos pasos: ¿se concretará la eliminación del Departamento de Educación?

Aunque la orden ejecutiva de Trump es un movimiento significativo, el destino final del Departamento de Educación aún está por definirse.

La decisión enfrenta desafíos legales y legislativos, y dependerá en gran medida de las negociaciones en el Congreso y de la postura de los republicanos moderados. Sin embargo, la administración Trump insiste en que "cumplirá su promesa de campaña", asegurando que esta reforma "empoderará a los padres y mejorará el futuro de los estudiantes estadounidenses".