Transición en Venezuela

Trump anuncia que Venezuela entregará millones de barriles de petróleo a Estados Unidos

Trump anuncia que Venezuela entregará “inmediatamente” hasta 50 millones de barriles de petróleo a EEUU
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado a Washington tras la captura del narcodictador Nicolás Maduro. La medida marca un punto de inflexión en la relación bilateral y abre un nuevo escenario geopolítico en América Latina.

Estados Unidos se quedará con millones de barriles de petróleo venezolano de «alta calidad» de manera inmediata. Así lo anunció este martes el presidente Donald Trump, quien aseguró que las autoridades interinas en Caracas han accedido a transferir entre 30 y 50 millones de barriles como parte del nuevo marco de control y transición tras la caída del régimen chavista.

El anuncio se produce apenas días después de la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentarse a cargos por narcotráfico y crimen organizado. Una intervención que ha sacudido el tablero político internacional y ha generado reacciones encontradas dentro y fuera de Venezuela.

«Nos quedaremos con el petróleo»

En una entrevista con el presentador Joe Scarborough, Trump fue tajante: «Nos quedaremos con el petróleo». El presidente defendió la decisión asegurando que el crudo será vendido a precio de mercado y que los beneficios estarán bajo supervisión estadounidense para garantizar que «se utilicen para beneficiar tanto al pueblo venezolano como a los Estados Unidos».

Según explicó, el petróleo será transportado directamente a puertos estadounidenses mediante buques de almacenamiento, evitando intermediarios y esquivando las sanciones internacionales que pesaban sobre el crudo venezolano durante el mandato de Maduro.

El papel de las autoridades interinas

El acuerdo ha sido alcanzado con las autoridades interinas que han asumido el control del país tras la caída del régimen chavista. Aunque Washington no ha detallado públicamente la estructura exacta del nuevo poder en Caracas, fuentes diplomáticas señalan que figuras hasta ahora marginadas del aparato estatal están participando activamente en las negociaciones.

Entre los nombres que sobrevuelan este nuevo escenario figuran dirigentes de la oposición democrática, con María Corina Machado como uno de los referentes políticos con mayor respaldo popular, aunque Trump ha evitado confirmar apoyos explícitos.

Empresas petroleras y reconstrucción

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha recibido instrucciones para ejecutar el plan «de inmediato». Paralelamente, grandes compañías petroleras estadounidenses como Chevron, ConocoPhillips o ExxonMobil se preparan para reunirse con Trump en la Casa Blanca con el objetivo de analizar inversiones multimillonarias para reactivar la devastada infraestructura petrolera venezolana.

«Haremos que nuestras enormes compañías energéticas entren, gasten miles de millones de dólares, reparen instalaciones destruidas y vuelvan a generar riqueza», afirmó el presidente. No obstante, ninguna de estas empresas ha confirmado oficialmente su regreso al país.

Un precedente con ecos de Irak

Trump rechazó las comparaciones con la invasión de Irak y subrayó una diferencia clave: «La Administración Bush no se quedó con el petróleo. Nosotros sí lo haremos». Una afirmación que ha provocado críticas en sectores internacionales y ha reavivado el debate sobre la legalidad y legitimidad de la intervención estadounidense en Venezuela.

Desde EE.UU. se insiste en que el objetivo no es una ocupación permanente, sino garantizar una transición segura, estabilizar el país y evitar que vuelva a convertirse en un «narcoestado» bajo influencia de redes criminales internacionales.

Un país rico en petróleo, empobrecido por el chavismo

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con más de 300.000 millones de barriles, casi cuatro veces más que Estados Unidos. Sin embargo, décadas de mala gestión, corrupción estructural y sanciones internacionales redujeron su producción de 3,5 millones de barriles diarios en los años noventa a apenas 800.000 en la actualidad, según datos de la firma Kpler.

La captura de Maduro ha reabierto el debate sobre el futuro económico del país y la posibilidad de una reconstrucción bajo supervisión internacional, un escenario impensable hace apenas unas semanas.

Reacciones internacionales y próximos pasos

La decisión de Trump ha generado inquietud en Europa y América Latina, donde varios gobiernos observan con cautela el nuevo rol de Washington en la región. Mientras tanto, desde la sección de Mundo, analistas subrayan que el control del petróleo venezolano será clave para entender el rumbo político y económico del país en los próximos meses.

Trump, por su parte, advirtió que no dudará en ordenar una segunda intervención «mucho mayor» si las nuevas autoridades no cumplen los compromisos adquiridos. «Tenemos que arreglar el país rápido», insistió.

El futuro inmediato de Venezuela queda así ligado al control de su principal recurso estratégico, en un contexto de transición forzada, presión internacional y una profunda crisis institucional que marcará la agenda global en 2026.