Acusación formal desde Nueva York

Nicolás Maduro dirigía una empresa criminal de tráfico de cocaína, según EE. UU.

El expresidente venezolano es señalado de liderar un narcoestado vinculado con las FARC, el Cártel de Sinaloa y otros grupos terroristas.

El documento también detalla que en 2013, tras un decomiso de 1,3 toneladas de cocaína en París, Maduro ordenó a sus aliados no volver a usar el aeropuerto de Maiquetía y sugirió utilizar otras rutas mejor establecidas para el narcotráfico.
El documento también detalla que en 2013, tras un decomiso de 1,3 toneladas de cocaína en París, Maduro ordenó a sus aliados no volver a usar el aeropuerto de Maiquetía y sugirió utilizar otras rutas mejor establecidas para el narcotráfico.

El expresidente venezolano «Nicolás Maduro» ha sido acusado formalmente por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de encabezar una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas. Según la acusación, Maduro utilizó su poder político y militar para facilitar el envío de más de 250 toneladas de cocaína a «Estados Unidos» en los últimos 20 años.

El documento judicial detalla que la red criminal operó entre 1999 y 2025 y estuvo compuesta por miembros del gobierno venezolano, generales del ejército y funcionarios diplomáticos. La organización, conocida como el «Cártel de los Soles», contaba con rutas aéreas y marítimas, protección oficial y colaboración con grupos armados como las «FARC».

Entre los implicados se encuentran «Diosdado Cabello», número dos del chavismo, y Cilia Flores, esposa de Maduro, además de varios exministros y jefes militares.

Los sobrinos narcos y el uso del aparato estatal

Uno de los episodios más impactantes es el arresto en 2015 de dos sobrinos de Maduro, quienes fueron grabados negociando con agentes encubiertos de la DEA el envío de cocaína desde el hangar presidencial del aeropuerto de Maiquetía. Ambos fueron condenados por conspiración para importar drogas a Estados Unidos.

La acusación también señala que en 2013, tras el decomiso de más de una tonelada de droga en París, Maduro ordenó modificar las rutas aéreas de transporte para evitar futuros escándalos, demostrando su control directo sobre la logística del narcotráfico.

Violencia y represión como protección del negocio

La red no solo operaba con fines lucrativos, sino también con métodos violentos. Se documentan asesinatos ordenados por altos cargos del régimen para eliminar amenazas internas, incluidos líderes locales que se resistían a cooperar con el tráfico de drogas.

El informe judicial califica al gobierno de Maduro como una «estructura mafiosa estatal» que suplantó funciones republicanas para beneficiar a su círculo interno mediante corrupción, represión y alianzas criminales.

Conexiones internacionales y lavado de dinero

Las conexiones de la red criminal se extendían a grupos como «China», «Rusia» y «Irán», así como con organizaciones como Hezbollah. También se usaron compañías estatales como PDVSA para lavar fondos provenientes del narcotráfico, mediante exportaciones ficticias o sobrefacturación de contratos públicos.

La venta de pasaportes diplomáticos a narcos y el uso de cuentas bancarias en Europa y Asia forman parte del sistema de blanqueo que habría enriquecido a Maduro y su entorno.

Estados Unidos pide justicia

El fiscal general de EE. UU. aseguró que «los días de impunidad han terminado» y que Maduro será procesado por delitos de narcotráfico, conspiración, lavado de activos y uso de armas automáticas en el marco de actividades criminales.

El juicio podría convertirse en uno de los mayores casos internacionales contra un exjefe de Estado por crimen organizado. El gobierno estadounidense también ha ofrecido recompensas millonarias por información que conduzca a la captura de otros implicados.

 

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