Casa Blanca

Kamala Harris y la “lista de la muerte”: Revelan estrategia secreta para asumir la presidencia si Biden fallecía

El equipo de Kamala Harris elaboró una lista secreta de jueces republicanos para juramentarla si Biden moría. Una estrategia para reforzar su legitimidad.

Un nuevo libro revela que el equipo de comunicaciones de Kamala Harris elaboró en secreto una lista de jueces federales nombrados por republicanos para juramentarla como presidenta en caso de la muerte repentina del presidente Joe Biden, con el objetivo de reforzar su legitimidad institucional y calmar posibles disturbios de la “gente de Trump”.

La sombra de la incertidumbre presidencial planeó más de una vez sobre la Casa Blanca, y con ella, un plan cuidadosamente orquestado desde las entrañas del equipo de la entonces vicepresidenta Kamala Harris. Según el libro Fight: Inside the Wildest Battle for the White House, publicado este martes, el que fuera su director de comunicaciones, Jamal Simmons, preparó una detallada estrategia de sucesión política que incluía una inquietante “lista de la muerte”.

El objetivo: que Harris fuera juramentada por un juez federal nombrado por un republicano (pero no por Trump), reforzando así su imagen ante una transición presidencial inesperada. Según el libro, escrito por los periodistas Jonathan Allen (NBC News) y Amie Parnes (The Hill), Simmons temía que el país, especialmente los sectores afines a Trump, “enloqueciera” si Harris llegaba al Despacho Oval tras una tragedia.

La historia no es solo lo que ocurre, sino cómo se recuerda”, advertía Napoleón Bonaparte, una máxima que parece haber guiado la idea de Simmons.

El texto sostiene que el exasesor construyó una hoja de cálculo detallada, ciudad por ciudad, con nombres de jueces federales de probada neutralidad o reputación conservadora, para actuar como figura simbólica de validación en un escenario traumático para la nación.

"Su legitimidad podría verse cuestionada", escriben Allen y Parnes. Simmons habría previsto que un juramento similar al de Lyndon B. Johnson tras el asesinato de JFK en 1963 sería políticamente insuficiente sin la bendición simbólica de la otra orilla ideológica.

Aunque Simmons no informó a Harris sobre el documento antes de abandonar su cargo en enero de 2023, el archivo fue entregado a otro miembro del personal, junto con instrucciones claras: si Biden moría, activar la estrategia de inmediato.

Este episodio añade nuevas capas de tensión a una administración ya marcada por el debate sobre la edad y la capacidad cognitiva del presidente Biden, y por las crecientes dudas sobre el liderazgo político de Harris, dudas que incluso alcanzaron al expresidente Barack Obama, según el libro.

La política no es la ciencia de lo que es bueno, sino de lo posible”, decía Otto von Bismarck. En este caso, la posibilidad era una presidencia Harris sin votos, pero con legitimación judicial simbólica.

La historia también arroja luz sobre las tensiones internas entre la campaña de Harris y el círculo de Biden, con episodios de frustración mutua y desconfianza, especialmente durante el proceso electoral de 2024.

La Casa Blanca no ha emitido una declaración formal sobre los hallazgos del libro. Tampoco lo ha hecho CAA Speakers, organización que ahora representa a Harris. Pero la revelación se produce en un momento de máxima polarización política, donde incluso los actos protocolares pueden ser interpretados como gestos de guerra simbólica.