Golpe histórico: El dictador socialista y su esposa están fuera de Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que Nicolás Maduro ha sido capturado tras la ofensiva militar lanzada esta madrugada en Venezuela
La madrugada del 3 de enero de 2026 quedará marcada en la historia reciente de América Latina como el día en que Estados Unidos ejecutó una ofensiva militar en territorio venezolano. Varias explosiones y el sobrevuelo de aviones de combate estremecieron la capital venezolana, Caracas, y otras zonas del país, como parte de una operación lanzada por orden directa del presidente estadounidense Donald Trump, quien confirmó horas después la captura de Nicolás Maduro y su traslado fuera de Venezuela.
La acción ha desatado una oleada de reacciones internacionales. Mientras el Gobierno de Venezuela responsabilizaba directamente a Estados Unidos por los ataques, otros países de la región comenzaron a activar protocolos de emergencia, como Colombia, que puso en marcha su plan de alerta fronteriza ante el riesgo de desbordamiento del conflicto. En paralelo, Cuba pidió una respuesta urgente de la comunidad internacional, denunciando lo ocurrido como un acto de agresión directa contra un Estado soberano.
Zonas afectadas y objetivos atacados
Según fuentes locales y medios internacionales como CBS News, el ataque se centró en infraestructuras militares clave y centros de comunicación. Entre las zonas confirmadas que fueron atacadas están La Carlota, el Palacio Federal Legislativo, el Cuartel de la Montaña en Catia La Mar, la Base de helicópteros de Higuerote, varios aeropuertos militares y privados, así como instalaciones en Barquisimeto, El Hatillo y Charallave.
Además, el sur de Caracas quedó sin suministro eléctrico tras las detonaciones, lo que aumentó el desconcierto y la tensión entre la población civil. También se activaron las alarmas de emergencia en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo venezolano.
Reacciones políticas y diplomáticas
Desde Estados Unidos, la administración Trump no solo confirmó la operación, sino que la justificó bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico y la necesidad de desmantelar un régimen señalado como narcoterrorista. El presidente del partido español Vox, Santiago Abascal, respaldó públicamente la intervención, asegurando que «el régimen narcoterrorista de Maduro debe rendirse inmediatamente».
En respuesta, el Gobierno venezolano emitió un comunicado en el que denunció el ataque aéreo como una violación del derecho internacional, exigiendo la condena de la comunidad internacional. No se ofrecieron datos oficiales sobre víctimas, aunque en redes sociales comenzaron a circular imágenes de las explosiones y movimientos de tropas.
Por su parte, el Gobierno español confirmó que todo el personal de su embajada en Caracas se encuentra en buen estado, según afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tras comunicarse con el embajador en Venezuela.
Contexto geopolítico y consecuencias
La escalada militar ocurre en un momento de alta tensión regional. El despliegue militar de EE.UU. en el Caribe durante las últimas semanas ya había encendido las alarmas en países aliados de Maduro, como Cuba y Nicaragua. La operación de esta madrugada, sin precedentes en los últimos años, podría tener efectos duraderos en el equilibrio geopolítico de América Latina y plantea interrogantes sobre la estabilidad interna de Venezuela tras la supuesta detención de su presidente.
El hecho de que Trump haya llevado a cabo esta acción en el arranque de año electoral en EE.UU. también ha generado especulaciones sobre el uso de política exterior con fines internos, una estrategia ya observada en mandatos anteriores.
La situación sigue en desarrollo, y tanto gobiernos como organismos internacionales permanecen atentos a los acontecimientos posteriores. Las próximas horas serán clave para entender si se trata de una intervención puntual o el inicio de una operación prolongada, con consecuencias imprevisibles para la región.