“Se fueron con una sonrisa”: la familia del accidente en Nueva York rompe su silencio mientras sigue la investigación
En medio de una tragedia que ha conmocionado a la opinión pública tanto en España como en Estados Unidos, la familia de los cinco españoles fallecidos en el accidente de helicóptero en Nueva York ha comparecido públicamente para agradecer el apoyo recibido y pedir respeto. El siniestro ocurrió el pasado jueves sobre las 15:15 (hora local) cuando la aeronave, un helicóptero Bell 206 L-4 operado por la compañía New York Helicopter, se precipitó al río Hudson tras desintegrarse en el aire.
A bordo del helicóptero se encontraba el piloto, Sean Johnson, y una familia española compuesta por Agustín Escobar Cañadas, directivo de Siemens Mobility; su esposa, Mercè Camprubí Montal, ejecutiva de Siemens Energy; y sus tres hijos menores de edad. Todos murieron en el acto.
Este sábado, Joan Camprubí, hermano de Mercè, habló desde el Muelle 40 de Nueva York, acompañado por el alcalde de la ciudad, Eric Adams, y la cónsul general de España, Marta de Blas. En su declaración pública, pidió prudencia, respeto por la privacidad y subrayó que la familia quiere conservar la imagen de sus seres queridos como lo que fueron: una familia feliz y unida.
“Se fueron juntos, se fueron sin sufrir y se fueron con una sonrisa en sus caras. Eso es importante para nosotros. Queremos recordarlos y honrar su felicidad.”
Visiblemente emocionado, Camprubí agradeció las masivas muestras de condolencias recibidas desde instituciones y ciudadanos tanto en España como en Estados Unidos. Destacó el apoyo de las autoridades locales, la comunidad española, y también de las empresas para las que trabajaban los fallecidos. Subrayó, además, la importancia de poder repatriar los cuerpos lo antes posible.
“Estamos tratando de asimilar lo que ha ocurrido. Queremos llevarlos de vuelta a casa para que descansen en paz, todos juntos.”
También expresó su agradecimiento a los equipos de rescate que han participado en las labores de recuperación de los cuerpos y restos del helicóptero, así como a los médicos, policías y autoridades involucradas.
“Agus, Mercè, Agus Jr., Mercè Jr., Víctor... siempre estaréis en nuestros corazones. Nunca os olvidaremos y vamos a mantener vuestra sonrisa viva cada día en nuestras vidas. Ese es el mejor legado que os podemos dar.”
Posteriormente, los familiares, junto a representantes institucionales, se desplazaron en barco hasta el lugar exacto del siniestro para arrojar una corona de flores al río Hudson en memoria de las víctimas. Se trató de un acto breve y sobrio, con el que se quiso rendir homenaje a los fallecidos y compartir el dolor con todas las personas que han seguido de cerca esta tragedia.
En un comunicado previo publicado por la familia, se agradecía también la cobertura respetuosa de los medios y el trato institucional recibido, afirmando:
“Queremos guardar el recuerdo de una familia feliz y unida, en el momento más dulce de sus vidas. Se han ido juntos, dejando una huella imborrable entre todos sus familiares, amigos y conocidos.”
Una investigación abierta y múltiples teorías
Las investigaciones sobre las causas del accidente continúan. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) ha iniciado una operación para recuperar todas las piezas del helicóptero y esclarecer los motivos del siniestro.
El helicóptero, un modelo Bell 206 L-4 operado por New York Helicopter, despegó desde el sur de Manhattan para ofrecer una vista aérea de Nueva York como parte de una excursión con motivo del cumpleaños de la hija mediana. A los pocos minutos de iniciar el vuelo, el aparato comenzó a presentar problemas y acabó desintegrándose en el aire, precipitándose al río Hudson frente a la ciudad de Hoboken (Nueva Jersey).
Los vídeos grabados por testigos muestran al helicóptero perdiendo piezas en el aire, incluidas las aspas del rotor principal y de cola, lo que generó una pérdida de control total antes del impacto.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de EE.UU. (NTSB) ha desplegado un equipo de 17 expertos para esclarecer las causas. Su presidenta, Jennifer Homendy, advirtió que aún es pronto para sacar conclusiones, aunque se barajan tres hipótesis:
-
Fallo mecánico (posiblemente en el rotor principal).
-
Impacto con una bandada de pájaros.
-
Colisión con un dron.
El piloto, Sean Johnson, de 36 años, contaba con 780 horas de vuelo y un certificado médico válido, aunque aún debe verificarse su experiencia específica en este modelo de helicóptero.
Un operador con historial de incidentes y problemas financieros
La empresa New York Helicopter, rebautizada como Helicopter Tours LLC, tiene un oscuro historial de mantenimiento deficiente, impagos y litigios judiciales. Según el New York Times, el propietario Michael Roth ha sido descrito por competidores como “lento en pagar y rápido en demandar”.
En 2013, uno de sus helicópteros ya se estrelló en el Hudson sin víctimas, y en septiembre de 2024, la FAA detectó fragmentos de metal en el aceite del rotor principal, signo de desgaste o falta de mantenimiento. Se trataba del mismo modelo Bell 206 accidentado esta semana.
Además, la empresa salió de un proceso de quiebra en 2022, pero aún mantiene deudas pendientes y sanciones, incluyendo multas laborales por más de 300.000 dólares.
Mientras tanto, el recuerdo de una familia profundamente unida y querida sigue marcando el relato de una de las tragedias más dolorosas que han afectado a ciudadanos españoles en el exterior en los últimos años.