LUCHA COMERCIAL

“¡América primero!”: Trump frena a China con la mayor ofensiva comercial en décadas

El presidente estadounidense, Donald Trump, posa rodeado de mineros de carbón tras firmar una serie de órdenes ejecutivas para permitir la construcción de más plantas de carbón en la Casa Blanca. Foto: Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dpa Firma: Andrew Leyden / ZUMA Press Wire / dp / DPA

En una escalada sin precedentes de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la administración de Donald Trump activa un arancel adicional del 104% a productos chinos. El movimiento, parte de su plan de "aranceles recíprocos", ha encendido nuevas tensiones en el comercio global.

La Casa Blanca ha confirmado que, desde la medianoche del martes, todas las importaciones procedentes de China estarán sujetas a un gravamen adicional del 104%, una medida que marca el punto más álgido de la política comercial de Donald Trump desde su regreso al poder.

La decisión responde al incumplimiento de un plazo límite impuesto a China para eliminar sus aranceles de represalia. Pekín, en lugar de ceder, respondió con un arancel recíproco del 34% a productos estadounidenses, lo que ha sido calificado por el presidente estadounidense como una señal de “debilidad estratégica y falta de voluntad para negociar”.

Cuando Estados Unidos recibe un golpe, responde con más fuerza”, aseguró la secretaria de prensa Karoline Leavitt durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

"Hacer a Estados Unidos rico otra vez"

Durante un evento en el Jardín de las Rosas, titulado “Make America Rich Again”, Trump exhibió un gráfico con los nuevos aranceles y sentenció:

China ha saqueado nuestras fábricas, ahora recuperamos lo nuestro. Este es el Día de la Liberación Económica para la industria estadounidense.”

Las medidas anunciadas afectan una amplia gama de sectores: desde tecnología y electrónica hasta productos agrícolas y textiles. La Casa Blanca señala que el objetivo es restaurar el equilibrio en un comercio que, en palabras del propio Trump, ha sido “manipulado durante décadas en contra de los trabajadores estadounidenses”.

Trump afirma que Xi Jinping, presidente de China, tiene clara su postura en materia de aranceles. (Ton Molina/Bloomberg

China responde con firmeza

Por su parte, el gobierno chino ha calificado las nuevas medidas de “chantaje arancelario” y ha prometido “luchar hasta el final”. Pekín ha endurecido su postura, imponiendo aranceles del 34% a las importaciones estadounidenses, afectando productos como carne, automóviles, maquinaria pesada y chips electrónicos.

“No nos doblegaremos ante amenazas extranjeras”, declaró un portavoz del Ministerio de Comercio chino, citado por Reuters.

Implicaciones globales y reacciones internacionales

Analistas económicos internacionales temen que la escalada tarifaria derive en una nueva ola de inestabilidad en los mercados globales. Varios países miembros del G20 han llamado a la moderación diplomática, mientras empresas multinacionales con sede en Asia ya estudian relocalizar operaciones fuera de China.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que un conflicto comercial prolongado podría reducir el crecimiento global en 0,6 puntos porcentuales, afectando especialmente a las economías emergentes.

Estados Unidos acusa a China de “industria depredadora”

La administración Trump sostiene que las prácticas económicas de China han causado un "daño sistemático" a los sectores manufactureros estadounidenses, con transferencia forzosa de tecnología, subsidios estatales ilegales y dumping en mercados clave.

China ha diez mado nuestra industria y comprado nuestras patentes. Ya no más. Este gobierno protegerá a su gente con cada herramienta disponible”, dijo Trump.

¿Habrá espacio para la diplomacia?

A pesar del aumento de la tensión, Trump dejó entrever una posible apertura negociadora, al señalar que estaría “dispuesto a conversar si Xi Jinping muestra voluntad de rectificar”.

Seré amable si él lo es primero. Pero si no, que se prepare.