¿Y si el himno de Asturias es cántabro? El sorprendente vínculo de Torrelavega y Asturias
La frontera cultural entre Cantabria y Asturias siempre ha sido más porosa que geográfica. Comparten tradiciones, gastronomía, modos de vida y una historia que durante siglos ha ido tejiéndose de un lado al otro de la Cordillera Cantábrica. Pero ahora, un descubrimiento musical sitúa a Cantabria en el centro de un debate inesperado: el himno de Asturias podría tener sus raíces en Torrelavega.
El crítico y musicólogo Ramón Avello ha sacudido el mapa del folclore norteño al afirmar que la melodía y la letra de la segunda estrofa de «Asturias, patria querida» coinciden plenamente con una canción popular cántabra recogida en el siglo XIX. Una conclusión que abre una nueva lectura sobre uno de los símbolos musicales más reconocibles de España.
La canción torrelaveguense que encierra la misma melodía
El punto de partida está en el monumental «Cancionero popular de la provincia de Santander», obra del sacerdote y folclorista Sixto Córdoba y Oña, quien comenzó a recopilar melodías tradicionales en 1885, precisamente en Torrelavega.
En su segundo volumen aparece un canto titulado:
«A todas horas del día – Tengo que subir al árbol»,
dos piezas enlazadas que, según Avello, presentan la misma melodía del himno asturiano y parte de su letra en la segunda sección.
El canto recogido en el Besaya dice:
«A todas horas del día
te tengo en el pensamiento.
Con los ojos del alma
te veo en cada momento…»
El musicólogo subraya un detalle clave: la pieza está escrita en fa mayor, con el mismo tipo de tresillos y giros ornamentales que caracterizan al himno asturiano.
Avello es contundente: «Ningún cancionero asturiano recoge esta melodía. Su origen está en el cancionero de Sixto Córdoba».
El folclore cántabro como raíz compartida
El trabajo de Sixto Córdoba no fue casual. El folclorista quiso rescatar la música montañesa en un momento en que España vivía una transformación cultural acelerada. Sus recopilaciones —publicadas entre 1948 y los años siguientes— habían sido recogidas décadas antes, cuando él recorría aldeas y barrios en busca de melodías transmitidas oralmente.
Es precisamente en ese legado donde aparece el canto que, más tarde, coincidiría con el que hoy es himno de Asturias. Su antigüedad y su localización en Torrelavega lo convierten en una pieza clave para entender cómo fluían las melodías por el norte peninsular.
Desmontando los mitos sobre «Asturias, patria querida»
Durante décadas, el origen del himno asturiano se ha visto envuelto en teorías tan variadas como poco precisas:
-
Que procede de un son cubano de Piñeiro.
-
Que nació como canto de emigrantes.
-
Que su melodía llegó con mineros polacos en los años treinta.
Para Avello, todas estas hipótesis son «mistificaciones y leyendas equivocadas». La coincidencia textual y musical con la canción cántabra, unida a su documentación temprana, permite situar un origen más cercano, más claro y más coherente.
Un puente cultural entre dos regiones hermanas
El hallazgo no resta identidad al himno asturiano, pero sí reivindica el papel de Cantabria como territorio esencial en la transmisión de la música tradicional del norte. Las melodías, como los acentos y las historias, viajaban con pastores, jornaleros, comerciantes y familias que cruzaban constantemente ambos territorios.
Que el himno asturiano pueda tener parte de su ADN en Torrelavega confirma la idea de un norte cultural compartido, donde las diferencias son matices y las conexiones, profundas.