campaña europea Clean Cities

“Más calles abiertas, menos humos”: familias y alumnos reclaman colegios sin coches

La iniciativa europea busca concienciar sobre la necesidad de reducir la contaminación. / EP

Familias, docentes y alumnado de toda España participaron en una nueva edición de Streets for Kids, una jornada que defiende entornos escolares sin coches ni contaminación bajo el lema “Más calles abiertas, menos humos”

Familias, docentes y alumnado de distintas ciudades españolas participaron el pasado viernes en una nueva edición de Streets for Kids – Calles Abiertas para la Infancia, una movilización europea en defensa de entornos escolares seguros, saludables y libres de tráfico motorizado. La jornada, enmarcada en la campaña europea Clean Cities, busca reducir la contaminación urbana y recuperar el espacio público para los peatones, especialmente en las zonas cercanas a los colegios.

En toda Europa, comunidades educativas se unieron para exigir “más calles abiertas, seguras y menos contaminación”, impulsando una movilidad más sostenible. Los organizadores subrayan que este tipo de acciones persiguen “concienciar poco a poco a las familias y al alumnado” sobre la necesidad de cambiar los hábitos de desplazamiento. «Sin embargo, cuesta porque una cosa es la teoría y otra el día a día, que te lleva a ir corriendo», explicó a Europa Press Roberto Ortiz, miembro de ConBici y del AMPA del Colegio Cisneros de Santander, donde estudian sus tres hijos.

Durante la jornada se desarrollaron múltiples actividades destinadas a visibilizar los efectos del tráfico sobre la salud infantil y promover la movilidad activa. Entre ellas, la medición de la calidad del aire en el marco del proyecto Cycling with Clean Air, recorridos de BiciBus, cortes de calles para el juego libre, talleres de educación ambiental y circuitos ciclistas. Todas las acciones persiguen reivindicar el derecho de los niños y niñas a disfrutar de entornos urbanos limpios y seguros.

En España, la convocatoria estuvo respaldada por asociaciones de madres y padres, colectivos vecinales y grupos ciclistas locales, junto a entidades como Ecologistas en Acción, ConBici, CEAPA, Revuelta Escolar, ECODES, Teachers for Future y Madres por el Clima. En Santander, la iniciativa se celebró por octava vez, con la participación del CEIP Cisneros, que desde hace cuatro años se suma a la jornada.

Ortiz destacó la incorporación progresiva de más colegios santanderinos, aunque reconoció que «no ha habido muchos avances» por parte del Ayuntamiento. «Nuestro entorno escolar, como muchos de los de Santander, tiene carencias. Se pueden hacer muchas más cosas y la idea detrás de todo esto es visibilizarlo», apuntó.

Las familias del Cisneros organizaron dos acciones: por la mañana, un recorrido de BiciBus, y por la tarde, el corte de la calle del colegio para permitir a los niños disfrutar de un rato de juego sin tráfico, ruido ni humos. Además, el AMPA reclama que las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) incluyan los entornos escolares, una medida que, según Ortiz, «ya contempla la normativa del Ministerio, aunque en Santander no se ha aplicado».

El portavoz recordó que, pese a las reticencias municipales, la reducción del tráfico en la zona es viable: «Durante meses la calle Cisneros estuvo cortada por obras y no pasó nada, la zona no colapsó». Por ello, las familias insisten en que la seguridad y la salud del alumnado deben estar por encima de la comodidad del tráfico rodado.

«A todo el mundo le gustaría un entorno escolar sin coches», admitió Ortiz, «pero luego todos quieren parar en la puerta». Con campañas como Streets for Kids, los colectivos esperan favorecer un cambio de mentalidad hacia ciudades más seguras, sostenibles y centradas en la infancia.