Las familias apoyan el calendario escolar pero piden más conciliación

Niños y padres hacen cola para entrar al colegio el primer día. / EP
FAMPA apoya el acuerdo alcanzado, aunque reclama una revisión profunda del modelo para garantizar estabilidad y normalidad en los centros

La Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado de Cantabria (FAMPA) ha anunciado su apoyo a la propuesta de calendario escolar aprobada por el Consejo Escolar de Cantabria, que contempla alargar las vacaciones de Navidad y reducir los periodos no lectivos a tres días en lugar de una semana.

Aunque reconoce que la propuesta “no sería la ideal”, la Federación considera “fundamental” respaldar el acuerdo alcanzado tras un proceso de diálogo entre las organizaciones representadas en la comisión permanente. Además, ha confirmado que no presentará una alternativa propia de distribución de días.

Críticas al modelo bimestral del calendario escolar

FAMPA ha insistido en la necesidad de revisar el actual modelo bimestral, implantado hace nueve años sin, a su juicio, una evaluación previa suficiente ni la participación mayoritaria de la comunidad educativa.

Según la Federación, el calendario vigente “dista mucho de haber demostrado los beneficios pedagógicos” que justificaron su implantación. Señala que, aunque oficialmente se estructura en bimestres, la organización real del curso continúa funcionando por trimestres.

En Secundaria, Formación Profesional y Bachillerato, las semanas no lectivas “lejos de servir como descanso” se han convertido en periodos para realizar tareas o preparar exámenes, sostiene el colectivo.

También cuestiona la evaluación cualitativa, al considerar que no ha cumplido las expectativas y se ha convertido en “otra evaluación con una calificación distinta”, sin mejorar la detección de necesidades ni la comunicación con las familias.

FAMPA exige un estudio riguroso del calendario escolar en Cantabria

La Federación considera imprescindible que la Consejería de Educación de Cantabria realice un estudio riguroso sobre el impacto del calendario en el alumnado, el profesorado y las familias.

A su juicio, el análisis debe abordar no solo el rendimiento académico, sino también el bienestar del alumnado, la convivencia y la conciliación familiar. Además, subraya la necesidad de diferenciar claramente entre calendario escolar y calendario laboral, garantizando la participación activa de toda la comunidad educativa.

Eliminación de la jornada reducida en junio y septiembre

Entre sus principales propuestas destaca la eliminación de la jornada reducida en junio y septiembre, una medida que, según recuerda FAMPA, la Consejería se comprometió a suprimir con el cambio de modelo.

Considera que actualmente carece de justificación pedagógica y genera problemas de conciliación familiar, organización interna y funcionamiento de servicios como comedor y transporte escolar.

Cumplimiento efectivo de los días lectivos

FAMPA también exige el cumplimiento íntegro del calendario escolar en Secundaria, FP y Bachillerato, denunciando que en algunos casos el curso no comienza en la fecha oficial o finaliza antes de lo establecido.

Propone fijar un mínimo de días organizativos al inicio y final de curso para garantizar que se cumplan los 177 días lectivos, así como asegurar el funcionamiento normal del comedor y el transporte durante todo el año académico.

Asimismo, reclama la eliminación de deberes en los periodos no lectivos y una mejor adaptación a las festividades locales, autonómicas y nacionales.

Con este posicionamiento, la Federación busca cerrar una década de debate sobre el calendario escolar en Cantabria y avanzar hacia un modelo que aporte estabilidad, consenso y normalidad en la comunidad educativa.