curiosidades de cantabria

Así votó Cantabria en el referéndum de 1978

Adolfo Suárez, quien fue designado presidente del Gobierno por el rey Juan Carlos I en 1976, al principio de la Transición. / EP

Cantabria fue una de las regiones con mayor participación en el referéndum constitucional, superando el 77 % del censo. En municipios como Camargo o Torrelavega, el “sí” rozó el 90 %

El 6 de diciembre de 1978 fue un día histórico para España. En Cantabria, el ambiente era de esperanza y expectación. Por primera vez, miles de cántabros se acercaban a las urnas para votar la Constitución Española, el texto que sentaría las bases de la democracia moderna tras décadas de dictadura.

Las portadas de toda España hablaban de un país que despertaba, de colas en los colegios electorales y de una palabra que lo resumía todo: .

El día en que Cantabria votó por la democracia

En la región se habilitaron 462 mesas electorales para recoger el voto de los 363.880 cántabros censados. Desde primera hora de la mañana, las urnas se llenaron de papeletas y de ilusión.

Fue un día ventoso y soleado, con viento sur y conversaciones en cada esquina. Solo tres partidos —UCD, PSOE y ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores)— nombraron interventores en las mesas, un reflejo del clima político de aquellos primeros años de transición.

El resultado fue contundente: más del 80 % de los cántabros votaron a favor de la Constitución, avalando el inicio de una nueva etapa política.

Santander, entre urnas y esperanza

En Santander, la participación fue altísima. El 83,59 % de los votantes apoyó el texto constitucional, mientras que un 12,33 % votó en contra. En municipios como Torrelavega (85,8 %) o Camargo (88,9 %) el respaldo fue aún mayor.

Las imágenes de aquella jornada mostraban colas en los colegios, diputados, alcaldes y ciudadanos comunes depositando su voto. Entre ellos, figuras clave como Jaime Blanco, Modesto Piñeiro o Justo de las Cuevas, junto al alcalde Juan Hormaechea.

Hasta el obispo de Santander fue fotografiado “a punto de votar”, una escena simbólica que mostraba cómo todos los estamentos de la sociedad participaban en la jornada.

La prensa y el nacimiento de la democracia

Los medios de comunicación celebraron el resultado con titulares enérgicos y esperanzadores.
Los artículos de opinión apelaban al diálogo, la tolerancia y el sentido de la responsabilidad, destacando la importancia de formar una ciudadanía democrática después de tantos años de silencio.

Uno de los mensajes más repetidos era claro:

“La democracia está a punto de tener su primer día de vida en España y puede constituir el medio para formar en el diálogo y la tolerancia a las generaciones venideras.”

Era una mezcla de ilusión y prudencia. El país celebraba el cambio, pero también comprendía la fragilidad de un proceso que apenas comenzaba.

El símbolo de una nueva España

La sanción real por parte del rey Juan Carlos I, el 27 de diciembre de 1978, consolidó la entrada en vigor de la Constitución Española. «El mejor aval para que España inicie un periodo de grandeza», se dijo entonces.

En Cantabria, aquella jornada se recuerda como el día en que la democracia se hizo realidad.
Una generación que había vivido la posguerra y la censura acudió a las urnas para abrir una nueva página en la historia.