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Uno de cada cuatro jubilados cobra ya más de 2.000 euros al mes en España

Varios jubilados paseando. / EP

El número de pensiones altas crece un 64 % desde 2021 mientras se reduce la proporción de jubilados con pensiones inferiores a 1.000 euros

El sistema de pensiones español afronta una presión creciente tanto por el envejecimiento demográfico como por el incremento del gasto derivado de jubilaciones más cuantiosas. Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, uno de cada cuatro jubilados ya percibe más de 2.000 euros mensuales, una cifra que ha aumentado un 64 % desde 2021.

La pensión media supera los 1.500 euros

El ascenso en las cuantías se explica por dos factores fundamentales: la revalorización automática con el IPC tras la reforma de José Luis Escrivá en 2021, y la incorporación de nuevos jubilados con largas carreras de cotización y bases elevadas. La pensión media de jubilación se sitúa ya por encima de los 1.500 euros mensuales.

Mientras tanto, la proporción de pensionistas que cobra menos de 1.000 euros ha pasado del 80 % en 2005 al 40 % actual, lo que refleja una transformación estructural en la distribución del gasto.

Un sistema tensionado: más pensionistas, menos cotizantes

El sistema afronta un desequilibrio progresivo: 5,3 millones de personas se jubilarán en la próxima década, mientras que solo 1,8 millones de jóvenes se incorporarán al mercado laboral. Esto implica que por cada tres jubilados, habrá solo un nuevo trabajador, lo que pone en riesgo el principio de reparto que sustenta el sistema.

Pese a nuevos ingresos por cotizaciones como el MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional) o la cuota de solidaridad, el déficit del sistema obliga al Estado a cubrir parte del gasto con transferencias corrientes desde otras partidas presupuestarias. El saldo contributivo negativo alcanza ya los 30.000 millones de euros anuales, según el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

Cobros superiores a las aportaciones

Según estimaciones del Banco de España, los jubilados actuales reciben un 74 % más de lo que cotizaron durante su vida laboral. Por cada 1.000 euros aportados, el sistema devuelve 1.740 euros en forma de pensión vitalicia. Además, los beneficiarios cobran durante 21 años de media, mientras que sus contribuciones solo alcanzarían para financiar 16 años, según Fedea.

La solución migratoria: ¿realista?

La AIReF advierte que mantener el equilibrio presupuestario requeriría un millón de inmigrantes adicionales al año, por encima de los flujos actuales. Aunque en la última década la mitad del empleo generado ha sido cubierto por extranjeros, no se espera que esta tendencia por sí sola logre frenar el incremento de la tasa de dependencia.

En 2050, el 36,8 % de la población será jubilada, y se prevé que haya menos de 1,4 trabajadores por cada inactivo. A esto se suma un aumento de la edad mediana hasta los 49 años, lo que tensionará aún más las cuentas públicas: se estima que el gasto en pensiones pasará del 12,9 % del PIB en 2023 al 16,1 % en 2050.

La evolución del sistema de pensiones apunta a una senda crítica de insostenibilidad a medio y largo plazo, en la que el desequilibrio entre ingresos y gastos no deja de crecer. Mientras aumentan las pensiones altas, el sistema necesita ajustes estructurales, ya sea vía migratoria, cambios normativos o reformas fiscales, para evitar un desajuste irreversible.