acuerdo UE-Mercosur

La UE firma con Mercosur y deja tirados a los pequeños agricultores

Firma del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur en Asunción (Paraguay). | Presidencia de Paraguay

La Unión Europea y el Mercosur firmaron en Paraguay el tratado de libre comercio más ambicioso de su historia, que afecta a casi 800 millones de personas y al 20% del PIB mundial. El acuerdo promete crecimiento económico y refuerzo geopolítico, pero despierta un fuerte rechazo en sectores agrícolas europeos que alertan de competencia desleal y pérdida de rentabilidad.

La Unión Europea y el Mercosur firmaron este sábado en Asunción (Paraguay) el acuerdo de libre comercio entre ambos bloques, un tratado largamente negociado que une a casi 800 millones de personas y representa en torno al 20 % del PIB mundial. La rúbrica del pacto, defendida como un hito estratégico por Bruselas y varios gobiernos sudamericanos, abre ahora una compleja fase de ratificación marcada por resistencias políticas y sociales, especialmente en el sector agrícola europeo.

Un acuerdo estratégico para comercio e influencia global

Entre los principales beneficios del tratado destacan:

  • Eliminación progresiva de aranceles para la mayoría de los intercambios comerciales.

  • Apertura de grandes mercados sudamericanos a empresas europeas, especialmente en sectores como:

    • Automoción

    • Industria farmacéutica

    • Maquinaria

    • Servicios

    • Productos agroalimentarios de alto valor (vino, aceite de oliva, quesos)

  • Refuerzo del peso geopolítico de la UE en América Latina frente a la creciente influencia de China y Estados Unidos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió el pacto como “una apuesta por la cooperación frente a la división” y subrayó que se trata de “el logro de una generación”.

Ventajas también para Sudamérica

Para los países del Mercosur, el acuerdo supone:

  • Acceso preferente al mercado europeo

  • Impulso a sus exportaciones agrícolas e industriales

  • Mayor atracción de inversiones europeas

  • Refuerzo del bloque como actor global

El presidente argentino, Javier Milei, calificó la firma como “un punto de partida” hacia una mayor apertura económica.

La oposición del campo europeo

Sin embargo, el tratado llega rodeado de fuertes críticas, especialmente por parte de agricultores y ganaderos europeos, que temen una competencia desigual.

Entre los principales argumentos en contra figuran:

  • Entrada de productos agrícolas sudamericanos (carne, azúcar, arroz o etanol) a precios más bajos.

  • Diferencias en normas ambientales, sanitarias y de bienestar animal, más estrictas en la UE.

  • Riesgo de hundimiento de precios y pérdida de rentabilidad para pequeñas explotaciones.

  • Impacto directo en sectores sensibles de países como Francia, Irlanda o Bélgica, donde ya se han producido protestas y tractoradas.

Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda votaron en contra del acuerdo en el Consejo de la UE, mientras que Bélgica se abstuvo.

Ratificación pendiente y batalla política

Aunque el tratado ya ha sido firmado, no entrará en vigor de inmediato. Aún debe ser ratificado por:

  • El Parlamento Europeo

  • El Consejo de la UE

  • Y, en algunos casos, los parlamentos nacionales

Este proceso podría prolongarse durante meses y estará marcado por la presión de los sectores críticos, especialmente el agrícola, que buscan introducir salvaguardas o frenar el acuerdo.

Un acuerdo histórico, pero divisivo

El acuerdo UE-Mercosur se presenta como uno de los mayores tratados comerciales del mundo, con un enorme potencial económico y estratégico. Sin embargo, también se ha convertido en uno de los más controvertidos, al enfrentar los intereses de la industria y el comercio global con la protección del campo europeo y sus estándares sociales y ambientales.