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Trump lanza un nuevo órdago global: aranceles a los países que se acerquen a los BRICS

El presidente estadounidense, Donald Trump, observa tras regresar a la Casa Blanca en Washington, D.C. / Michael Brochstein

Trump y su gabinete reactivan su política comercial agresiva: se aplicarán gravámenes desde agosto y se penalizará con un 10% adicional a quienes se acerquen al bloque liderado por China y Rusia

Estados Unidos ha confirmado que impondrá nuevos aranceles a partir del próximo 1 de agosto, en el marco de una ofensiva comercial global impulsada por el presidente Donald Trump. La decisión fue anunciada oficialmente por el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, en una comparecencia junto al presidente, quien ha decidido reactivar una política de presión arancelaria directa sobre más de un centenar de países.

El objetivo, según ha detallado Lutnick, es forzar acuerdos bilaterales de comercio con cada uno de los países afectados antes del 9 de julio, fecha en la que finaliza la actual moratoria arancelaria. “Los aranceles entrarán en vigor sí o sí el 1 de agosto. Pero el presidente está estableciendo las tasas y pactos ahora mismo”, afirmó Lutnick.

100 cartas con amenazas arancelarias personalizadas

La estrategia del Gobierno de Trump consiste en enviar hasta 100 cartas a gobiernos de todo el mundo, detallando los aranceles que les serán aplicados si no firman acuerdos comerciales directos con EE.UU. antes de la fecha límite. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó que esta medida busca “aplicar la máxima presión” sobre los socios comerciales y que las cartas actuarán como detonantes para cerrar “100 pactos en los próximos días”.

Algunas de estas misivas, entre 12 y 15, serán remitidas de forma inmediata, según confirmó Bessent. Por ahora, solo Reino Unido, Vietnam y China han avanzado en la negociación de acuerdos que podrían evitarles los gravámenes.

Penalización del 10% adicional a los aliados de los BRICS

En un tono más duro, Trump también ha anunciado que cualquier país que se acerque políticamente o comercialmente al grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, junto a sus aliados más recientes) será penalizado con un 10% adicional en sus aranceles de exportación hacia EE.UU.No habrá excepciones a esta política”, sentenció el mandatario, dejando claro que se trata de una advertencia directa contra la creciente influencia del Sur Global.

Esta amenaza ha sido percibida como una respuesta directa a la cumbre de los BRICS celebrada en Río de Janeiro, donde once países han firmado una declaración conjunta de 126 puntos en la que manifiestan su rechazo a lo que consideran “medidas unilaterales que distorsionan el comercio internacional”.

Contexto geopolítico y reacciones internacionales

Aunque no se menciona expresamente a EE.UU. en el documento final de la cumbre, la crítica se dirige de forma clara a las acciones proteccionistas impulsadas por Trump. Entre los firmantes del documento están países clave como Brasil, Rusia, China, Irán y Sudáfrica, que denuncian la necesidad de una reforma urgente del sistema económico multilateral, incluyendo instituciones como la ONU, el FMI y el Banco Mundial.

A pesar del intento de mostrar unidad, ni Xi Jinping ni Vladimir Putin han asistido presencialmente a la reunión, lo que ha generado especulaciones sobre las tensiones internas del bloque. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha sido el anfitrión de una cumbre que busca posicionar a los BRICS como una alternativa real al liderazgo económico estadounidense.

Tensión creciente y riesgo de fragmentación del comercio mundial

La imposición de aranceles unilaterales por parte de Washington reaviva el riesgo de una nueva guerra comercial global, con efectos inciertos sobre la estabilidad económica internacional. Expertos en comercio exterior advierten que el modelo bilateral de Trump rompe con las reglas de la OMC y puede provocar una reacción en cadena de medidas proteccionistas recíprocas, afectando el crecimiento global.

Además, la amenaza explícita a los países que cooperen con los BRICS tensiona aún más el equilibrio geopolítico, especialmente en regiones como América Latina, el sudeste asiático o África, donde muchos gobiernos están intentando diversificar sus alianzas sin quedar atrapados en una nueva Guerra Fría comercial.