Los trabajadores de Bridgestone exigen respuestas: "La incertidumbre es total"
José Enrique Gómez Sánchez, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de Bridgestone, en una entrevista con ALERTA denuncia la falta de información sobre el futuro de la planta y exige un compromiso real con el empleo en Cantabria.
La situación de los trabajadores de Bridgestone Cantabria se ha convertido en una fuente de incertidumbre constante. Después de más de dos años sometidos a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), la empresa sigue sin proporcionar información clara sobre el futuro de la planta, lo que ha generado una gran preocupación en la plantilla.
Hablamos con José Enrique Gómez Sánchez, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de Bridgestone, quien explica la situación, las demandas de los trabajadores y las posibles medidas que tomarán si la empresa no ofrece respuestas concretas.
"No podemos aceptar más excusas: la empresa debe aclarar su futuro en Cantabria"
Pregunta: Llevan más de dos años en ERTE. ¿Cómo definiría la situación actual de los trabajadores de Bridgestone en Cantabria?
Respuesta: La incertidumbre es total. Llevamos más de 24 meses con reducciones de jornada y sueldos recortados por un ERTE que se ha prorrogado sin que haya un horizonte claro. Ahora, cuando faltan menos de 50 días para que finalice, la empresa sigue sin decirnos qué va a pasar a partir de marzo.
Esto no es una cuestión menor: hay cientos de familias que dependen de estos puestos de trabajo. Y la empresa no puede seguir jugando al despiste con el futuro de los trabajadores.
P: ¿Cómo está afectando esta falta de información a la moral de la plantilla?
R: De manera muy negativa. El estrés y la ansiedad están en niveles inaceptables. ¿Cómo puede un trabajador organizar su vida si no sabe si su empleo seguirá existiendo en apenas unas semanas? La gente necesita estabilidad y la empresa tiene la obligación de proporcionarla.
El problema no es solo económico. Se trata también de la dignidad del trabajador. Llevamos años demostrando compromiso con la empresa, haciendo sacrificios y aceptando condiciones difíciles. Lo mínimo que podemos exigir a cambio es respeto y claridad sobre nuestro futuro.
P: Han enviado un escrito a la dirección europea de Bridgestone. ¿Qué están pidiendo exactamente?
R: Lo que estamos exigiendo es sentido común y responsabilidad. En nuestra carta solicitamos tres puntos clave:
- Un espacio de diálogo transparente. Queremos abordar la situación real de todas las plantas y líneas de mercado. No podemos seguir en la oscuridad.
- Conocer los planes de la empresa. Necesitamos saber qué estrategias maneja la compañía para garantizar la viabilidad de la planta y la protección del empleo.
- Respeto a la representación sindical. No aceptaremos decisiones unilaterales que afecten a los trabajadores sin contar con su voz.
Lo que pedimos no es un favor, sino un derecho. Queremos seguridad, estabilidad y un compromiso real con la plantilla.
P: ¿Qué respuesta han recibido hasta ahora por parte de la empresa?
R: Ninguna. Y eso es lo más preocupante. No pedimos milagros ni soluciones mágicas, pero el silencio y la falta de respuestas solo generan más desconfianza y frustración.
Nos dicen que "todavía no saben nada", que "aún están evaluando la situación". Pero, seamos realistas: una multinacional como Bridgestone no toma decisiones de un día para otro. Si no nos informan es porque no quieren hacerlo, lo cual es inaceptable.
P: ¿Se han reunido con la dirección en España?
R: Sí, pero los encuentros han sido poco productivos. Nos encontramos con evasivas y respuestas ambiguas. Nos dicen que entienden nuestra preocupación, pero no nos ofrecen certezas. La dirección de la empresa en España no puede seguir lavándose las manos. Queremos compromisos claros y tangibles.
P: ¿Qué riesgos existen si no se aclara la situación pronto?
R: El riesgo más evidente es que, sin información ni garantías, aumente la preocupación y la incertidumbre hasta niveles insostenibles.
Además, si no se toman medidas a tiempo, podríamos encontrarnos con decisiones unilaterales que perjudiquen gravemente a la plantilla. Ya sabemos cómo funcionan algunas grandes empresas: primero estiran el tiempo, luego presentan un plan ya cerrado y, cuando queremos reaccionar, nos encontramos con hechos consumados.
P: Si no reciben respuestas claras, ¿qué acciones van a tomar?
R: No descartamos ningún tipo de movilización. Los trabajadores han sido pacientes, pero la paciencia tiene un límite. Si la empresa sigue ignorando nuestras demandas, nos organizaremos para defender nuestros derechos y nuestros empleos.
Ya estamos barajando distintas estrategias y no dudaremos en ponerlas en marcha si no obtenemos la respuesta que merecemos.
P: ¿Qué le diría a la empresa en este momento?
R: Que deje de jugar con el futuro de cientos de familias y que se siente a negociar con transparencia. No pedimos privilegios ni tratos de favor. Pedimos información, respeto y estabilidad laboral.
La incertidumbre no beneficia a nadie, y la única forma de construir un futuro sólido es con compromiso mutuo entre la empresa y los trabajadores.
P: ¿Y qué mensaje enviaría a los trabajadores?
R: Que se mantengan unidos. La fuerza de los trabajadores está en la unidad. No podemos aceptar más incertidumbre ni más excusas. Si la empresa no responde, seremos nosotros quienes hablemos con nuestras acciones.
Esto no es solo una lucha por el presente, sino por el futuro. Bridgestone debe dar la cara y garantizar un futuro estable para la plantilla.
EL FUTURO EN EL AIRE
La situación en Bridgestone Cantabria es crítica. A falta de menos de dos meses para el fin del ERTE, la empresa sigue sin proporcionar información clara sobre su futuro.
Los trabajadores exigen transparencia, compromiso y un plan de viabilidad real para la planta. La incertidumbre actual no solo afecta a los empleados, sino a sus familias y al tejido productivo de la región.
Si la dirección de Bridgestone sigue sin ofrecer respuestas, la posibilidad de movilizaciones y protestas es cada vez más real. El tiempo se agota y la empresa tiene la responsabilidad de actuar antes de que sea demasiado tarde.