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Los trabajadores de Bridgestone avalan el acuerdo sobre el ERE y salvan 126 empleos

Votación del ERE en la planta de Puente San Miguel. / UGT

La plantilla de las plantas de Puente San Miguel y Basauri acepta por referéndum la última propuesta de ERE. presentada por la empresa japonesa Bridgestone, con un 69,4% de votos favorables

En una jornada clave para el futuro de las plantas de Bridgestone en Puente San Miguel y Basauri, los trabajadores han decidido por amplia mayoría aceptar la última propuesta del ERE, que reduce sensiblemente el número inicial de despidos planteado por la dirección. Con una participación histórica del 93%, los resultados del referéndum reflejan un apoyo mayoritario del 69,4% a la oferta de la empresa, lo que pone fin a semanas de movilizaciones, huelgas y tensión sindical.

Participación masiva y resultado favorable

En total, se emitieron 1.159 votos entre las dos factorías. De ellos, 805 fueron a favor del acuerdo, 322 en contra, 29 en blanco y 3 nulos. La pregunta planteada en las urnas fue directa: “¿Aceptas la propuesta de la empresa para las condiciones del ERE?”.

  • En Puente San Miguel, de los 382 votos emitidos, 236 fueron afirmativos (62%), 131 negativos, 14 en blanco y uno nulo.

  • En Basauri, de 777 votos escrutados, 569 apoyaron el acuerdo (73,2%), 191 fueron en contra, 15 en blanco y 2 nulos.

Este resultado, que fue conocido pasadas las 22:45 horas del viernes, será trasladado formalmente a la dirección de Bridgestone en la última reunión prevista para el lunes 19 de mayo en Basauri.

Un ERE con condiciones mejoradas tras la presión sindical

La aprobación del ERE llega después de intensas semanas de negociación y huelgas que paralizaron la producción en ambas plantas. Gracias a la presión ejercida por los comités de empresa y el respaldo masivo de la plantilla, Bridgestone rebajó su propuesta inicial de despidos de 546 a 420 personas:

  • Basauri: de 335 despidos a 232.

  • Puente San Miguel: de 211 despidos a 188.

Además de reducir los despidos, la empresa ha mejorado sustancialmente las condiciones de salida, incluyendo:

  • Prejubilaciones a partir de los 55 años cumplidos antes del 30 de junio, con el 80% del salario neto hasta los 64 años y una revalorización anual del 2%.

  • Exclusión del ERE de los trabajadores con 53 o 54 años cumplidos.

  • Indemnizaciones de 45 días por año trabajado, sin límite de anualidades.

  • Bajas voluntarias incentivadas con 30.000 euros adicionales.

Según Luis Ruiz Eguren, presidente del comité de empresa de Puente San Miguel (UGT-FICA), "la votación ha reflejado un ejercicio democrático impecable, con una participación que supera el 90% y un respaldo claro al esfuerzo negociador".

Compromisos industriales y garantías laborales

En paralelo a la reducción de despidos, Bridgestone se ha comprometido a:

  • Evitar nuevos despidos durante los próximos dos años.

  • Mantener las condiciones salariales durante cinco años en caso de nuevas salidas, garantizando el poder adquisitivo.

  • Reforzar la carga de trabajo en la planta cántabra, aumentando la producción de cubiertas de gran tamaño y convirtiéndola en plataforma de referencia para compuestos destinados a otras plantas del grupo.

Estos compromisos fueron clave para que los sindicatos CCOO, UGT, BUB y SITB decidieran someter la última propuesta a referéndum, anunciando de antemano que acatarían la decisión de los trabajadores.

Un conflicto que marca un precedente

El origen del ERE anunciado el 1 de abril se basaba, según Bridgestone, en "los profundos cambios del mercado europeo del neumático" y la necesidad de adaptar su estructura productiva. El proceso, sin embargo, ha estado acompañado de huelgas con seguimiento total, manifestaciones, presión institucional y negociaciones prolongadas, que culminan ahora con una salida pactada y, en palabras de los sindicatos, "lo menos traumática posible dentro de una reestructuración inevitable".

Próximos pasos

El resultado favorable del referéndum se trasladará a la empresa el lunes en Basauri, donde se formalizará el acuerdo. El caso de Bridgestone se convierte así en un ejemplo de cómo la movilización sostenida y la presión sindical pueden influir decisivamente en la protección del empleo y la mejora de condiciones en procesos de ajuste industrial.

En un contexto donde el empleo industrial en España atraviesa momentos de incertidumbre, este acuerdo marca un hito tanto por su desarrollo como por su desenlace. Las fábricas seguirán funcionando, con menos trabajadores, pero con mejores garantías, indemnizaciones y un plan industrial más definido, al menos sobre el papel.