equipo de pedro sánchez

Pedro Sánchez bate récord de asesores y funcionarios a dedo: ya son más de 13.000

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ofrece una rueda de prensa durante un viaje oficial a la República Islámica de Mauritania. / EP

La cifra de asesores y altos cargos de confianza en el Gobierno alcanza máximos históricos, en medio de tensiones políticas y escándalos por corrupción

Pedro Sánchez ha alcanzado una nueva marca en el número de asesores y funcionarios designados a dedo en su Gobierno. Según los últimos datos oficiales, ya son 1.289 los asesores y 11.772 los funcionarios colocados por libre designación, lo que refleja un crecimiento sostenido desde el inicio de la legislatura.

Tan solo en el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes se concentran 613 asesores, casi la mitad del total. Además, hay 900 cargos más de libre designación que en 2023, un incremento que reaviva el debate sobre el clientelismo político y la meritocracia en la administración pública.

Récord histórico en personal de confianza

El uso de la figura de funcionario de libre designación, que debería ser una vía excepcional, se ha convertido en norma. Esta fórmula permite nombrar directamente a empleados públicos en puestos clave sin oposición, y en muchos casos con nivel 30, el más alto dentro de la administración.

Más del 70 % de estos funcionarios ocupan niveles 28, 29 o 30, según los datos publicados.

Los ministerios de Hacienda, Interior y Exteriores concentran una cuarta parte de estos cargos, mientras que la partida presupuestaria destinada a asesores ha pasado de 43,9 a 78,2 millones de euros anuales, un incremento del 78 % desde 2018.

Coste para el erario público: 166 millones en sueldos

El aumento de este personal ha tenido un impacto directo en los Presupuestos Generales del Estado. En 2024, el gasto en nóminas de confianza superó los 166 millones de euros, un 44 % más que cuando Sánchez accedió a La Moncloa.

Además, el Gobierno ha desviado otros 800 millones para pagar pluses, funcionarios y asesores, lo que ha generado críticas incluso dentro de la propia Administración.

Críticas judiciales y conflictos internos

El Tribunal Supremo ha recordado que aunque la destitución de funcionarios de libre designación es legal, debe estar motivada y justificada. La figura está sujeta a controles legales, pero se teme que su uso generalizado genere arbitrariedad y discrimine a empleados con más experiencia.

“Muchos recién llegados a la Administración han logrado ascensos meteóricos por su cercanía política”, advierten fuentes sindicales.

Asesores sin control y vínculos personales

En el entorno de Moncloa, la designación de asesores también ha sido cuestionada. Casos como el de Koldo García, exasesor del exministro Ábalos, o la asesora encargada de la agenda privada de Begoña Gómez, esposa del presidente, han reavivado el debate sobre nepotismo y falta de transparencia.

Más funcionarios por méritos, pero eclipsados

Frente a esta oleada de nombramientos políticos, hay más de 140.000 funcionarios en España que han accedido a su plaza por concurso de méritos, un sistema basado en la experiencia y la formación.

Este modelo, considerado el más objetivo y justo, se ve cada vez más relegado frente al ascenso por afinidad política, lo que erosiona la confianza en la igualdad de oportunidades dentro del sector público.