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El pulso económico de Cantabria: entre la expansión y la cautela

Cantabria mantuvo un ritmo sólido hasta junio, pero el freno en la creación de empleo y la debilidad industrial plantean dudas. / Alerta

La región alcanzó un crecimiento del 2,7 por ciento en el segundo trimestre, aunque el informe del Colegio de Economistas advierte señales de desaceleración en la afiliación y urge a reforzar la innovación, la industria y los servicios de conocimiento

La economía de Cantabria ha mostrado durante la primera mitad de 2025 un comportamiento sólido que ha permitido a la región acercarse al ritmo de crecimiento del conjunto de España. Sin embargo, el impulso que marcó los primeros meses del año se ha ido atenuando con el paso del verano, y los indicadores del mercado laboral apuntan ya a una ralentización que introduce incertidumbre sobre la evolución del segundo semestre.

Estas son las principales conclusiones del ‘IV Informe de Coyuntura Económica de Cantabria’, un estudio elaborado por el Colegio de Economistas de Cantabria junto con el Departamento de Economía de la Universidad de Cantabria, bajo la dirección de los profesores Marcos Fernández y Alejandro Bedia.

El documento, presentado en Santander, tiene como propósito ofrecer una visión detallada y fundamentada de la situación económica regional y de sus perspectivas a corto y medio plazo.

Datos positivos del primer semestre

El presidente del Colegio de Economistas, Fernando García, destacó en la presentación que «nuestro objetivo es aportar datos fiables que ayuden a la toma de decisiones tanto en el ámbito público como en el privado». La intención es proporcionar a los agentes económicos y sociales una herramienta de análisis que permita comprender las tendencias, identificar las debilidades estructurales y anticipar posibles riesgos o ajustes necesarios en la política económica regional.

Según el informe, el Producto Interior Bruto (PIB) de Cantabria registró un crecimiento interanual del 2,7% en el segundo trimestre de 2025, una cifra prácticamente idéntica a la media nacional (2,8%). Este avance refleja una aceleración significativa respecto a trimestres anteriores: el crecimiento intertrimestral se situó en el 0,9%, dos décimas por encima del promedio español.

Signos de ralentización desde el verano

No obstante, el estudio también subraya que el dinamismo del primer semestre contrasta con los signos de moderación observados desde el verano. El crecimiento de la afiliación a la Seguridad Social, que había mostrado un ritmo sostenido de entre el 2,2% y el 2,5% en los primeros meses, se desaceleró hasta el 1,5% en septiembre.

Este frenazo en la creación de empleo se interpreta como un síntoma de que el ciclo expansivo de la comunidad podría estar perdiendo fuerza.

Debilidades estructurales persistentes

El propio Marcos Fernández explicó durante la presentación que la economía cántabra «ha tenido un buen ritmo hasta junio, con un crecimiento que ha convergido con el del conjunto de España. Sin embargo, en el tercer trimestre hemos observado una clara ralentización en el ritmo de creación de empleo». Este dato es una señal de alerta.

El informe incide en que, a pesar de los avances, Cantabria sigue arrastrando debilidades estructurales:

  • La renta per cápita continúa situada ocho puntos por debajo de la media española.

  • El peso del sector exterior en la economía regional sigue siendo reducido.

  • Menor capacidad para aprovechar la demanda global y alta dependencia de la demanda interna.

Desempeño por sectores

Construcción en auge

La construcción ha liderado la creación de empleo, con un aumento del 2,6% en afiliación a la Seguridad Social en septiembre. Esto ha ido de la mano de un repunte de los visados de obra nueva y la recuperación de la licitación pública. Como efecto colateral, los precios de la vivienda han experimentado un incremento interanual cercano al 11%.

Servicios: fuerte en turismo, débil en comercio

El sector servicios ha mantenido un fuerte crecimiento gracias al turismo, con aumentos de pernoctaciones entre el 30% y el 55%. No obstante, se han detectado señales de ralentización en empleo en comercio y hostelería.

Sectores de conocimiento pierden fuerza

Los sectores intensivos en conocimiento (tecnología, ciencia, actividades profesionales) han moderado su expansión: del 5-6% han pasado a un 3,1% de crecimiento en empleo.

La industria se enfría

La industria, con un peso del 21,6% del Valor Añadido Bruto regional, ha perdido ritmo. El empleo ha caído del 2% interanual al 0,6%.

Sector primario en retroceso

El sector agrario mantiene su tendencia descendente, con caídas del empleo (-2,1%) y de empresas (-4%).

Inflación, salarios y emprendimiento

El entorno ha sido de inflación moderada (2,6%), lo que ha permitido mantener el poder adquisitivo. Los salarios pactados en convenios crecen a un ritmo similar al de los precios.

En cuanto al tejido empresarial, se ha registrado un fuerte ritmo de creación de sociedades mercantiles: casi un 20% más interanual en los primeros meses del año, por encima de la media nacional.

Innovación y exportaciones, asignaturas pendientes

El informe señala una debilidad estructural en innovación, con un gasto en I+D muy bajo en relación al PIB. Además, las exportaciones cayeron un 4% desde junio, en contraste con la tendencia nacional.

Sector público y perspectivas

El sector público autonómico ha mejorado su saldo presupuestario, que pasó a ser positivo en julio gracias a un aumento de los ingresos tributarios.

El informe concluye que el principal reto para Cantabria en los próximos meses será mantener la estabilidad del crecimiento en un entorno de menor dinamismo nacional e internacional.

Los economistas insisten en la necesidad de reforzar la base productiva, mejorar la productividad y potenciar sectores con capacidad de arrastre, especialmente:

  • Transformación digital

  • Inversión en conocimiento

  • Industria como motor estable de crecimiento