Puigdemont dinamita el proyecto estrella de Yolanda Díaz: no habrá reducción de jornada
Yolanda Díaz mantiene su pulso, pero el plan para reducir la jornada laboral se estrella antes de despegar: Junts le da la espalda, los empresarios presionan y hasta en su propio Gobierno surgen voces de alarma
El plan estrella de Yolanda Díaz para esta legislatura, la reducción de la jornada laboral sin merma salarial, se enfrenta a un obstáculo decisivo: Carles Puigdemont ya ha comunicado formalmente que Junts per Catalunya no apoyará la medida en el Congreso.
Pese a la falta de apoyos parlamentarios, la vicepresidenta segunda mantiene su empeño y tiene previsto llevar el proyecto al Consejo de Ministros este martes. Díaz confía en presionar así a los grupos para la tramitación parlamentaria, aunque su maniobra podría terminar en un nuevo fracaso legislativo.
Junts cierra la puerta a cualquier negociación
Carles Puigdemont y la portavoz de Junts en Madrid, Míriam Nogueras, trasladaron en los últimos días a Yolanda Díaz su rechazo frontal a la iniciativa. Esta vez, además, no habrá negociación: Junts considera la propuesta inviable y perjudicial para sus votantes, muy vinculados al tejido empresarial catalán.
Empresarios y patronales, como Josep Sánchez Llibre de Foment del Treball, han intensificado las presiones sobre Puigdemont en su residencia de Waterloo para que frenase esta reforma. Y han logrado su objetivo: los siete diputados de Junts votarán en contra de la reducción de jornada, sin abrir siquiera una vía de diálogo.
"La actitud de Yolanda Díaz ha sido irresponsable", señalan fuentes de Junts. Critican que lleve la propuesta al Consejo de Ministros "a modo autopublicitario" y sin contar con los apoyos necesarios.
Yolanda Díaz insiste pese a la falta de apoyos
Durante su intervención en Toledo el viernes, Díaz confirmó que el proyecto será aprobado en el Consejo de Ministros para su posterior remisión al Congreso. Admitió que anticipa un "debate muy intenso" en la Cámara Baja, pero defendió que se trata de una medida que "mejora la vida de la ciudadanía".
La ministra de Trabajo sostiene que será difícil para cualquier grupo parlamentario "votar en contra de mejorar las condiciones laborales". No obstante, la realidad es que, tal y como ha trascendido, Puigdemont ya le ha comunicado que sus siete diputados votarán en contra.
En paralelo, Yolanda Díaz ha iniciado una campaña de presión al Partido Popular, buscando presentarlo como el culpable si su reforma fracasa. "Espero que el PP esté a la altura de nuestro país", declaró, insistiendo en que "el Partido Popular tiene ahora una bonita ocasión de decidir si quiere estar del lado de su país o del lado malo de la historia".
Una medida contestada incluso dentro del Gobierno
No sólo los socios de investidura cuestionan esta medida. Dentro del propio Gobierno, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha mantenido serias discrepancias con Yolanda Díaz respecto a la viabilidad económica de la reducción de jornada.
Los empresarios alertan de que la medida supondrá un incremento de costes difícil de asumir, especialmente para pequeñas y medianas empresas. Además, varios expertos cuestionan la falta de estudios que avalen el impacto positivo en productividad o empleo.
Contexto complicado para el Ejecutivo
La negativa de Junts se suma a un escenario político donde el Gobierno de Sánchez afronta dificultades para aprobar cualquier iniciativa relevante, debido a su frágil mayoría parlamentaria y a las tensiones crecientes con sus propios socios.
Este nuevo revés para Yolanda Díaz refuerza la percepción de que, más allá de los anuncios grandilocuentes, la legislatura navega sin apoyos sólidos ni capacidad real de impulsar cambios estructurales.