Pequeña tregua en el metal cántabro: la patronal retira el 'plus de distancia' y abre la vía al acuerdo
La negociación entre la patronal y los sindicatos del sector del metal en Cantabria continúa este viernes con "tímidos" avances, según han señalado fuentes sindicales durante un receso de la reunión que se celebra en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA). El encuentro, iniciado a las 9:30 de la mañana, busca alcanzar un acuerdo que evite la huelga indefinida convocada a partir del próximo lunes, tras dos jornadas de paro esta misma semana.
Primeros signos de acercamiento
Durante el receso, los representantes sindicales han calificado de "muy positivo" el hecho de que la patronal Pymetal haya retirado su propuesta de eliminar ciertos derechos históricos del convenio, como el plus de distancia. Esta condición había sido señalada por los sindicatos como una "línea roja" que, de mantenerse, habría imposibilitado cualquier acuerdo.
El secretario general de la Federación del Metal de Comisiones Obreras (CCOO), César Conde, ha explicado a Cadena SER y RNE que la negociación está siendo "tranquila" y que ambas partes están intercambiando propuestas con normalidad. Según ha indicado, el objetivo es "confluir en algún sitio" que permita mantener los derechos adquiridos en convenios anteriores y, al mismo tiempo, alcanzar un consenso salarial justo.
22.000 trabajadores y más de 1.500 empresas afectadas
El convenio en discusión afecta a unos 22.000 trabajadores repartidos en alrededor de 1.500 empresas del sector del metal en Cantabria. Se trata, por tanto, de una negociación crucial para la estabilidad laboral y económica de una parte significativa del tejido productivo de la región.
Desde los sindicatos, el mensaje es claro: "Hay que aprovechar este marco" de negociación mientras se preservan los derechos históricos, y no permitir que la patronal los utilice como moneda de cambio a cambio de subidas salariales.
El precedente de 2022
El último convenio del sector fue firmado en 2022, tras una huelga histórica de 21 días que paralizó buena parte de la actividad industrial en Cantabria. Aquella movilización logró frenar propuestas regresivas y marcó un punto de inflexión en las relaciones laborales del sector. Ahora, los sindicatos instan a la patronal a mostrar “altura de miras” y alcanzar un acuerdo que dé estabilidad al sector durante los próximos cuatro años.