economía

Fracaso de la Ley de Vivienda: compartir piso es ya la única alternativa para los jóvenes

Varios jóvenes universitarios. / EP
El encarecimiento del alquiler y la falta de vivienda asequible están empujando a miles de jóvenes a recurrir al mercado de habitaciones, cuyo precio medio ya roza los 420 euros mensuales

La dificultad de los jóvenes españoles para acceder a una vivienda no deja de crecer. La Ley de Vivienda impulsada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha logrado los resultados esperados y, lejos de facilitar el acceso a un piso completo, ha empujado a gran parte de la población joven a recurrir al alquiler de habitaciones en pisos compartidos como única alternativa.

Según un informe de Idealista, la oferta de habitaciones en piso compartido ha aumentado un 24% interanual en el segundo trimestre de 2025, mientras que el precio medio se ha encarecido un 5%, situándose en 420 euros al mes. Esta realidad confirma lo que muchos jóvenes llevan tiempo denunciando: que ni siquiera alquilar un pequeño apartamento es ya económicamente viable.

Crece la oferta de habitaciones en toda España

El estudio señala que en 43 capitales de provincia hay más habitaciones disponibles que hace un año. Los mayores incrementos se registraron en Ciudad Real (88%), Santa Cruz de Tenerife (76%), Ceuta (74%), Palma (71%) y Valencia (70%).

En las grandes urbes, la tendencia también se nota: la oferta subió en Málaga (45%), Bilbao (39%), Barcelona (30%) y Madrid (19%), mientras que Sevilla fue la única gran ciudad donde se redujo (-5%).

Por el lado de los precios, se encarecieron en 38 capitales, con subidas destacadas en Zamora (18%), Segovia (16%) y Palencia (15%), aunque Palma y Ceuta registraron caídas de hasta un -10%.

Las ciudades más caras y más baratas para vivir en una habitación

Los precios del alquiler por habitación continúan marcando diferencias significativas según la ciudad. Barcelona se mantiene como la más cara, con un promedio de 570 euros mensuales, seguida de Madrid (527), San Sebastián (475) y Palma (450). En el extremo contrario, Jaén ofrece las opciones más asequibles, con una media de 240 euros.

La mitad de la oferta nacional se concentra en solo cuatro ciudades: Madrid (22%), Barcelona (14%), Valencia (11%) y Sevilla (3%), mientras que las 40 capitales con menos disponibilidad apenas representan un 13% del mercado.

Menor interés, pero más competencia en algunas ciudades

El informe también refleja que el interés por cada habitación cayó un 2% a nivel nacional, aunque en ciudades como Logroño (114%), Lérida (106%) y Melilla (103%) la demanda se duplicó.

Entre los grandes mercados, la competencia creció en Sevilla (48%) y Alicante (8%), mientras que descendió en Palma, Barcelona y Valencia (-28% en los tres casos), así como en Málaga (-19%) y Madrid (-13%).

Un fracaso que afecta a la educación y la movilidad

Más allá de los datos del mercado inmobiliario, la situación está teniendo un fuerte impacto en el ámbito académico. El 64% de los jóvenes españoles asegura haber renunciado a estudiar en las grandes ciudades debido a los altos costes del alquiler, lo que supone un freno a la movilidad estudiantil y un factor de desigualdad en el acceso a la educación superior.

Un experto del sector resume así el cambio de tendencia: “Es más sencillo encontrar una sola habitación y, por si fuera poco, es lo único accesible para su economía”.

Con el inicio del curso universitario a la vuelta de la esquina, miles de estudiantes que han retrasado la búsqueda de alojamiento se enfrentan ahora a un mercado con precios inasequibles y una oferta dominada por los pisos compartidos.

Conclusión

Los datos de Idealista refuerzan la percepción de que las medidas impulsadas por el Gobierno en materia de vivienda joven están lejos de cumplir sus objetivos. Comprar es una opción imposible, alquilar un piso entero también, y la alternativa más realista —y cada vez más cara— pasa por compartir vivienda.