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Huevos a precio de oro: suben un 23% y siguen volando del súper

Huevos en una tienda. / ep

La marca blanca consolida su liderazgo y alcanza el 51,7% del valor total, con especial fortaleza en alimentación y droguería y limpieza

El gran consumo español cerró 2025 con un crecimiento del 5% en valor, confirmando un escenario de mayor estabilidad y normalización tras varios años marcados por la inflación y la disrupción en los hábitos de compra. El avance estuvo impulsado tanto por la evolución de los precios (+2,4%) como por una demanda sólida (+2,6%), en línea con la registrada en 2024, según el último análisis de la consultora Circana.

El informe destaca que los precios se mantuvieron en niveles moderados, aunque siguen creciendo sobre una base elevada debido al impacto acumulado de ejercicios anteriores, la retirada de medidas fiscales y la persistencia de costes estructurales en un contexto de incertidumbre económica. En este escenario, la caída del precio del aceite de oliva ayudó a compensar parcialmente otras subidas significativas.

Entre los incrementos más destacados figuran los huevos, con un alza cercana al 23%, seguidos por el chocolate (+21,1%) y el café (+16,2%), reflejando tensiones específicas en determinadas cadenas de suministro.

Frescos y alimentación seca lideran el crecimiento

Todos los departamentos del gran consumo, tanto comestibles como no comestibles, registraron avances en valor y demanda. Los productos frescos concentraron el 47% del crecimiento, impulsados por un aumento de precios del 5,4% y una mejora de la demanda del 2%. Por su parte, la alimentación seca aportó el 35% del crecimiento, con especial protagonismo de categorías como los huevos y los productos de IV y V gama, vinculados a la tendencia de conveniencia saludable.

El estudio subraya que los hogares españoles recuperaron en 2025 su ritmo de compra, dejando atrás los ajustes bruscos de años anteriores. La demanda vuelve a ser el motor principal del mercado, apoyada en un entorno de precios más contenidos y en la reconfiguración progresiva de los hábitos de consumo.

Un consumidor prudente, pero más estable

Aunque el consumidor continúa vigilando su gasto, Circana señala que las decisiones de compra responden ahora a un patrón más estable y menos condicionado por la inflación. La demanda, que comenzó a recuperarse a finales de 2023, mantuvo una evolución positiva durante 2024 y 2025, cerrando el último ejercicio con un aumento del 2,6%. Este avance fue generalizado, con subidas del 2,5% en comestibles y del 3,6% en no comestibles, favorecidas también por el turismo y un entorno macroeconómico más favorable.

La promoción sigue siendo clave

La promoción continuó desempeñando un papel relevante en 2025. Las ventas bajo promoción representaron el 16,2% del total, en línea con el año anterior y por encima de niveles históricos. Las categorías con mayor peso promocional fueron el aceite de oliva, cervezas, pañales desechables, detergentes, lavavajillas y bebidas refrescantes, evidenciando una elevada competencia en productos esenciales.

La marca blanca consolida su liderazgo

En cuanto a los canales, el supermercado grande concentró el 56,3% del valor total y se consolidó como el principal motor de crecimiento (+6,9%). El canal online aceleró con fuerza (+16,6%), aunque sigue representando una cuota reducida (3,6%). El hipermercado fue el único formato en retroceso (-0,8%).

El informe concluye que la marca de distribuidor refuerza su liderazgo y alcanza el 51,7% del valor total, creciendo en 2025 un 5,8%, muy por encima de la marca de fabricante (+1,9%), impulsada por el volumen y una mayor competitividad en precio.