SÁNCHEZ “ASALTA” TELEFONICA
La crisis en Telefónica ha alcanzado un nuevo nivel de polémica tras el cese forzado de José María Álvarez-Pallete como presidente de la compañía. La maniobra de Pedro Sánchez para colocar al frente de la empresa a Marc Murtra, un hombre vinculado al PSC, ha generado alarma no solo por la intervención directa del Gobierno en el sector privado, sino también por el contexto en el que se produce: justo cuando la esposa del presidente, Begoña Gómez, debía declarar por un polémico contrato de software vinculado a la multinacional.
Una estrategia orquestada desde Moncloa
El cese de Pallete, ejecutado el pasado viernes en una reunión en Moncloa, fue comunicado directamente por Manolo de la Rocha y Ángel Simón, sin permitir al expresidente presentar su dimisión. A la mañana siguiente, la SEPI, principal accionista de Telefónica con un 10 %, confirmó a Murtra como el nuevo líder.
Fuentes del sector señalan que la maniobra podría estar relacionada con las necesidades políticas del Ejecutivo. La sustitución de Pallete se produce en un momento delicado para Sánchez, con su esposa, Begoña Gómez, implicada en un caso judicial que investiga la adjudicación de software por parte de Telefónica a su fundación.
Telefónica, una pieza clave en la estrategia política de Sánchez
Los analistas advierten de las implicaciones de este movimiento, que va más allá del relevo en la cúpula de una multinacional estratégica. El nombramiento de Murtra coincide con los planes del Gobierno para integrar Telefónica con Indra, consolidando así el control estatal sobre ambas compañías. Esta integración, que permitiría crear un conglomerado tecnológico y de defensa, genera dudas sobre la independencia empresarial en España.
La elección de Murtra no está exenta de controversias. A pesar de su experiencia en Indra, no cumple con los requisitos de los estatutos de Telefónica para asumir el cargo, lo que obligará a modificar las normas internas de la empresa.
¿Coincidencia o estrategia?
La coincidencia temporal entre el cese de Pallete y la citación judicial de Begoña Gómez ha alimentado las sospechas. Críticos de la oposición, como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, han señalado que este movimiento refuerza el uso de las instituciones en beneficio personal. «Sánchez no solo asalta las empresas, sino que intenta tapar sus problemas judiciales», afirmó.
Mientras tanto, el juicio contra Begoña Gómez sigue generando titulares. Se investiga si su fundación recibió software de alta tecnología de Telefónica a coste cero, en un contrato que podría haberse negociado de manera irregular bajo el paraguas de su relación con Moncloa.
La reacción del sector empresarial
Empresarios y economistas han calificado el cese como un ataque sin precedentes a la libertad económica. «La intervención política en Telefónica es un paso más hacia el control total del tejido empresarial español», aseguran fuentes del sector.
Por su parte, Pallete se despidió de sus empleados con un mensaje en el que pidió «compromiso, lealtad y pasión» hacia el nuevo liderazgo. Sin embargo, su salida deja a Telefónica en el centro de la tormenta mediática y política.