Inflación y precios

Gasolina, luz y viajes más caros: el impacto de la guerra en España

Una persona echa combustible. / EP
El encarecimiento del petróleo tras el inicio del conflicto internacional amenaza con provocar un efecto dominó en la economía española

La guerra en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ya está teniendo consecuencias económicas que se sienten también en España. Aunque el conflicto se desarrolla a miles de kilómetros, su impacto se está trasladando al precio del combustible, la energía, los alimentos, las hipotecas y los viajes.

Según estimaciones de Funcas, la crisis podría restar un 0,2% al PIB español y elevar la inflación por encima del 3% si la tensión en la región se prolonga.

Gasolina más cara

Uno de los efectos más inmediatos se ha visto en el precio de la gasolina, que ha subido más de un 10% en una semana. El litro ha pasado de 1,44 euros a 1,62 euros, según los datos de más de 12.000 estaciones de servicio recopilados por el Ministerio para la Transición Ecológica.

Esto supone que llenar un depósito de 50 litros cuesta alrededor de 9 euros más que hace apenas unos días.

El aumento está relacionado con la subida del petróleo Brent, que ha superado los 90 dólares por barril tras el inicio del conflicto.

Subida del gas y de la factura de la luz

Otro impacto importante se está produciendo en el gas natural, cuyo precio se ha disparado casi un 50% en apenas una semana.

Este incremento puede trasladarse a los hogares de dos formas:

  • Mayor coste en la calefacción doméstica

  • Subida del precio de la electricidad, ya que el gas es clave para generar energía en las centrales de ciclo combinado.

La tarifa regulada de electricidad (PVPC) ya registra precios un 13% superiores a la media de febrero, aunque expertos señalan que aún es pronto para atribuir toda la subida exclusivamente al conflicto.

Posible aumento del precio de los alimentos

Si los precios de la energía y del transporte continúan subiendo, el siguiente impacto llegará a la cesta de la compra.

Las organizaciones agrarias ya detectan subidas en el gasóleo agrícola, lo que puede trasladarse al coste de producción y transporte de los alimentos.

A medio plazo podrían encarecerse productos como:

  • Arroz

  • Café

  • Aceites vegetales

  • Especias como el azafrán

Además, la FAO ya había advertido de una subida global de los precios de los alimentos en febrero, impulsada por los cereales, el arroz y la carne.

Riesgo para las hipotecas

La subida de la inflación también puede tener consecuencias para quienes tienen hipotecas variables.

Si los precios continúan aumentando, los bancos centrales podrían subir los tipos de interés para contener la inflación. Esto implicaría:

  • Hipotecas más caras

  • Cuotas mensuales más altas

  • Préstamos más costosos para nuevas compras de vivienda

Por ahora, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, considera “muy improbable” que el Banco Central Europeo suba los tipos en su próxima reunión, aunque no descarta cambios más adelante.

Vuelos y vacaciones más caros

El conflicto también afecta al transporte aéreo y al turismo.

Muchos vuelos están evitando el espacio aéreo de Oriente Medio, lo que provoca:

  • Rutas más largas

  • Mayor consumo de combustible

  • Billetes de avión más caros

Además, destinos turísticos de la región como Egipto o Turquía podrían perder atractivo para algunos viajeros, lo que puede aumentar la demanda hacia destinos alternativos como España.

Esto podría provocar nuevas subidas en los precios de hoteles y alojamientos turísticos, que ya habían aumentado tras la pandemia.