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España pierde el tren en EE.UU.: Washington recorta fondos y pide más compromiso con la OTAN

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. / EP

El encuentro entre Carlos Cuerpo y el secretario del Tesoro de EE.UU. dejó un mensaje claro: sin más gasto militar ni retirada de barreras digitales, los apoyos a proyectos estratégicos como el AVE de Texas quedan congelados

Mientras el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, aseguraba haber mantenido una reunión cordial y constructiva con el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, el único medio económico que ha reflejado con claridad el verdadero desenlace del encuentro ha sido el diario Cinco Días. En su edición de hoy, este medio abría con un titular directo: “Washington retira el apoyo y los fondos al AVE de Texas”.

En contraste, otros medios como El Mundo titulaban: “Cuerpo ve una puerta abierta con EEUU sin renunciar a China”, mientras que Expansión destacaba que el ministro español había solicitado una negociación constructiva sin romper relaciones con Pekín. Estos enfoques sugieren una imagen suavizada de un encuentro que, en realidad, ha supuesto un duro golpe para los intereses españoles en EE.UU.

El Departamento de Transportes de EE.UU. ha emitido un comunicado en el que retira su respaldo público y los fondos destinados al proyecto ferroviario de alta velocidad en Texas, que preveía unir Dallas-Fort Worth con Houston. Esta infraestructura, presupuestada en 5.300 millones de dólares, iba a contar con la participación de Renfe como operador principal, tras un contrato firmado en 2021.

Según el Departamento, “ahora se cree que la construcción es poco realista y una empresa arriesgada para el contribuyente estadounidense”. Este giro inesperado supone un revés para Renfe, que esperaba ingresar 6.000 millones de dólares hasta 2042 con este proyecto. A día de hoy, ese plan ha quedado descartado.

Pero el impacto no se detuvo en la cuestión ferroviaria. Tras la reunión, el propio secretario Bessent publicó un comunicado contundente en el que se abordaron dos exigencias clave:

  • Un aumento del gasto en defensa por parte de España, dentro del marco de compromisos adquiridos en la OTAN.

  • La eliminación del impuesto sobre servicios digitales (conocido como “tasa Google”), que EE.UU. considera una barrera discriminatoria para sus empresas tecnológicas.

En palabras del comunicado oficial:

“Durante sus conversaciones, el secretario Bessent destacó la necesidad de un mayor gasto en Defensa por parte de España en el contexto de la OTAN (…) La oposición continuada de Estados Unidos al impuesto sobre los servicios digitales aplicado por España y otros países, así como a otras barreras no arancelarias”.

Preguntado por los medios, Carlos Cuerpo restó importancia a estas declaraciones y afirmó que la conversación había sido “abierta y franca”, aunque evitó confirmar si se abordaron expresamente los comentarios previos de Bessent, quien había advertido que una mayor cercanía de Europa a China sería “como cortarse el cuello”.

Sin embargo, los hechos posteriores a la reunión contradicen el tono optimista del ministro español y reflejan una postura clara por parte de Washington: la desconfianza hacia el acercamiento de España a China y la exigencia de ajustes estructurales en materia fiscal y de defensa.