ECONOMÍA

España, entre los países europeos con mayor pobreza infantil bajo el Gobierno de Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP
Pedro Sánchez ha vuelto a hacer alarde de lo que considera los logros de su Gobierno en materia de justicia social

En un reciente mensaje en la red social X, el presidente del Gobierno celebró los resultados de la nueva Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según el líder socialista, los ingresos medios anuales de los hogares han crecido 2.175 euros, lo que ha permitido reducir, según él, la desigualdad, la pobreza y la exclusión social a los niveles más bajos de la historia.

"Queda mucho por hacer", afirmó Sánchez, pero también subrayó que "nadie puede negar que avanzamos en la dirección correcta". A pesar del tono triunfalista, surgen importantes interrogantes sobre la veracidad de estas afirmaciones. ¿Está justificado el optimismo del Gobierno? ¿Qué dicen realmente los datos del INE? ¿Es España realmente el modelo de justicia social que el presidente quiere transmitir? Y lo que es aún más relevante: ¿Por qué Sánchez no menciona las preocupantes cifras sobre pobreza infantil?

El dato que el presidente oculta

Un análisis detallado de los datos revelados por el INE proporciona una visión más compleja de la situación. El porcentaje de población en situación de carencia material y social severa ha disminuido levemente, hasta alcanzar el 8,3% en 2024, frente al 9% registrado en 2023. El ingreso medio por persona ha subido un 5,1% respecto al año anterior, alcanzando los 14.807 euros anuales. Sin embargo, el 9,1% de la población sigue enfrentando grandes dificultades económicas para llegar a fin de mes, una cifra solo ligeramente inferior al 9,3% de 2023.

Por otro lado, el porcentaje de hogares que no pueden hacer frente a gastos imprevistos ha disminuido de un 37,1% a un 35,8%. A pesar de ello, el dato que más preocupa es el que hace referencia a las vacaciones. La cantidad de personas que no pudieron permitirse irse de vacaciones debido a problemas económicos ha crecido, alcanzando un 33,4%, una cifra significativa que revela las limitaciones económicas de una parte importante de la población.

El riesgo de pobreza infantil: una realidad oculta

Sin embargo, el dato más preocupante que ha pasado desapercibido en los discursos del presidente es el aumento de la pobreza infantil. De acuerdo con la última Encuesta de Condiciones de Vida, el 34,7% de los menores de 16 años vivieron en riesgo de pobreza o exclusión social en 2024, lo que representa un aumento significativo respecto al 33,4% de 2023. Además, esta cifra no es un fenómeno aislado: la pobreza infantil ha seguido una tendencia al alza desde que Sánchez llegó al poder en 2018.

En 2015, la tasa de pobreza infantil se situaba en un 33,2%. Aunque en los años siguientes hubo una ligera disminución, el número ha ido repuntando desde que Sánchez asumió la presidencia. En 2019, año en que comenzó su primer mandato completo, la tasa subió al 30,8% y en 2020 alcanzó el 31,8%. Desde entonces, las cifras han continuado en aumento, llegando al 34,7% en 2024. Este aumento de casi 4 puntos porcentuales en cinco años pone en evidencia que, a pesar de los esfuerzos del Gobierno, la pobreza infantil sigue siendo uno de los mayores desafíos sin resolver.

Un sistema de bienestar desigual

Otro aspecto relevante que resalta en los datos es la desigualdad salarial entre los trabajadores públicos y privados. Según el INE, los empleados públicos ganan, de media, 1.066 euros más que sus compañeros del sector privado. Esta brecha salarial refleja un sistema económico en el que las políticas de bienestar social no benefician por igual a todos los ciudadanos, especialmente a aquellos más vulnerables.

La trampa de la pobreza y las contradicciones del Gobierno

Aunque los avances en algunos indicadores, como el crecimiento de los ingresos medios o la disminución de la carencia material severa, son innegables, los datos más preocupantes no son mencionados por el presidente, quien parece centrarse en cifras que podrían presentarse de forma positiva. El hecho de que más de un 25% de la población siga viviendo en riesgo de pobreza o exclusión social muestra que el progreso ha sido limitado y, en algunos casos, insuficiente.

Además, el Incorporación Mínima Vital y otras ayudas sociales no parecen estar siendo suficientes para frenar el empobrecimiento de los más desfavorecidos, especialmente de los niños. La realidad es que el Gobierno se enfrenta a un escenario en el que el progreso económico no se distribuye equitativamente, y las políticas adoptadas no han logrado reducir la pobreza infantil a niveles aceptables.

En conclusión, aunque Sánchez presuma de avances, las cifras de pobreza infantil y la desigualdad siguen siendo alarmantes. A pesar de que algunos hogares han experimentado un incremento en sus ingresos, las disparidades sociales y económicas siguen siendo profundas, especialmente entre los más jóvenes. Si el Gobierno realmente está comprometido con la justicia social, debería centrar más esfuerzos en erradicar la pobreza infantil y mejorar la distribución de la riqueza, en lugar de ocultar cifras que evidencian el fracaso de sus políticas en estos ámbitos.