España paga 1.250 millones más en intereses de la deuda que hace un año
El coste del servicio de la deuda pública en España sigue escalando a pesar de los recortes de tipos de interés aplicados por el Banco Central Europeo (BCE). Durante los seis primeros meses de 2025, el Estado ha tenido que destinar 11.358 millones de euros al pago de intereses, lo que supone un incremento del 12,3% respecto al mismo periodo de 2024. En cifras absolutas, son 1.250 millones de euros más que el año pasado.
Un lastre estructural para la economía
Los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) reflejan que la deuda pública no solo aumenta en volumen, sino también en el esfuerzo financiero necesario para mantenerla bajo control. Aunque el BCE ha reducido el precio oficial del dinero en cuatro ocasiones este año, hasta dejarlo en el 2,15%, el ahorro en las nuevas emisiones no ha sido suficiente para compensar el crecimiento imparable del endeudamiento.
La deuda de las Administraciones Públicas se sitúa ya en un nuevo récord histórico: 1,691 billones de euros, lo que equivale al 103,4% del PIB. A primera vista, este porcentaje parece una mejora respecto al 105,3% registrado en 2024, pero en realidad responde al mayor crecimiento de la economía frente al aumento de la deuda, y no a una reducción del pasivo.
Sánchez y el aumento del endeudamiento
Desde la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno en 2018, la deuda pública se ha incrementado en 526.915 millones de euros, un 45,2% más que hace siete años. El Estado concentra la mayor parte del endeudamiento con 1,534 billones de euros, mientras que la Seguridad Social acumula ya 126.000 millones, las Comunidades Autónomas alcanzan los 343.000 millones y las Corporaciones Locales logran contener su pasivo en torno a los 23.000 millones.
Durante este tiempo, España ha tenido que pagar casi 204.000 millones de euros en intereses, una cifra que equivale a varios presupuestos anuales de ministerios enteros. La incapacidad de las Administraciones para cerrar un ejercicio con superávit hace que el peso de los intereses se convierta en una hipoteca crónica para las cuentas públicas.
Un aviso de los mercados
El pasado miércoles, un error en la difusión de datos provocó un sobresalto en los mercados financieros, disparando el interés del bono español a 10 años desde el 3,3% al 3,8% en apenas unas horas. Aunque la situación se corrigió rápidamente, el episodio sirve como recordatorio de la vulnerabilidad de España frente a los vaivenes de la confianza inversora.
Una factura cada vez más difícil de sostener
En 2024, España ya destinó 35.500 millones de euros al pago de intereses, un 22% más que en 2023, rompiendo la tendencia a la baja de los tres años anteriores. Todo apunta a que en 2025 la cifra podría ser similar o incluso superior si el ritmo de endeudamiento continúa.
El servicio de la deuda se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la política económica española. Aunque el crecimiento del PIB y la bajada de tipos han ayudado a suavizar las cifras relativas, el volumen absoluto de deuda sigue marcando nuevos máximos y amenaza con comprometer la capacidad del Estado para invertir en políticas sociales, infraestructuras o innovación.