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España lidera el paro en Europa con cifras ocultas bajo un “maquillaje estadístico”

Un hombre en la entrada de una oficina del SEPE. / EP

Ni los datos del SEPE ocultan ya la subida del desempleo: más de 19.000 personas se han sumado a las listas en solo tres meses. Sin embargo, según cálculos alternativos, el número de parados reales se aproxima peligrosamente a los 4 millones

Mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, insisten en que la economía española "va como un cohete" o "una moto", los datos del primer trimestre de 2025 presentan un panorama laboral muy diferente al que se intenta proyectar desde el Ejecutivo.

Pese a la retórica oficial, los indicadores reales apuntan a un crecimiento del desempleo, tanto en las cifras que reconoce el propio Gobierno como en las que distintos organismos y sindicatos elaboran con metodologías más transparentes y representativas. Uno de ellos, el sindicato USO, ha puesto el foco en lo que califica como "maquillaje estadístico", una práctica que —según denuncia— oculta la verdadera magnitud del problema del paro en nuestro país.

Un incremento de casi 16.000 desempleados reales en tres meses

Según los cálculos de USO, al cierre de marzo de 2025 existían 3.943.287 personas desempleadas reales en España. Esta cifra incluye a todos los inscritos en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que no están trabajando, descontando únicamente a quienes tienen una ocupación activa.

La cifra supone un aumento de 15.941 personas respecto a diciembre de 2024, y supera en más de 1,36 millones al número de parados registrados oficialmente por el Ministerio de Trabajo. Esta brecha se debe, principalmente, a que la estadística oficial excluye categorías clave, como:

  • Los fijos discontinuos inactivos.

  • Los inscritos en programas de formación.

  • Los afectados por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).

  • Otros perfiles en búsqueda activa de empleo, pero no contabilizados como parados.

Incluso con los datos oficiales, el paro ha aumentado

Lo más revelador es que ni siquiera las cifras reconocidas por el Gobierno reflejan una mejoría. Según los registros del SEPE, el paro ha subido en el primer trimestre en 19.420 personas, pasando de 2.560.718 a 2.580.139 desempleados. Esto contradice directamente la narrativa oficial sobre una supuesta recuperación robusta y sostenida del mercado laboral.


Los fijos discontinuos: un limbo estadístico con 768.647 personas

Uno de los aspectos más criticados por el sindicato USO es la figura del trabajador fijo discontinuo, que el Gobierno no incluye como parado cuando se encuentra inactivo. Según los datos actualizados, hay actualmente 768.647 fijos discontinuos sin empleo efectivo, una cifra que llegó a superar los 812.000 en diciembre del año pasado.

Esta categoría, que ha crecido de manera exponencial tras la reforma laboral, ha sido calificada por muchos analistas como un instrumento útil para maquillar el paro, ya que permite reducir artificialmente el número de desempleados sin modificar las condiciones reales de empleabilidad.


España sigue liderando el paro en Europa

Aun sin tener en cuenta las críticas al método de medición, España continúa siendo el país con mayor tasa de desempleo en la Unión Europea, especialmente en los siguientes colectivos:

  • Paro juvenil: con tasas superiores al 28 %.

  • Paro femenino: más elevado que la media comunitaria.

  • Paro estructural: elevado porcentaje de desempleo de larga duración.

Un sistema de estadísticas bajo sospecha

El sindicato USO lamenta que "no exista una estadística oficial fiable y coherente" que permita conocer la dimensión real del problema. "¿Por qué se sigue manteniendo una metodología que no aporta la claridad y transparencia necesarias para conocer la realidad y poner los medios y remedios para mejorar el alto paro que padecemos?", se pregunta en su último informe.

Para la organización, la solución pasa por que "el paro registrado empiece a coincidir con el paro real" y que se redefinan claramente las categorías de los demandantes de empleo, especialmente los que están inactivos, sin ocupación real o en condiciones de temporalidad encubierta.

La exigencia de un debate honesto

Más allá del debate técnico, la urgencia es política y social. España no puede permitirse continuar como el país con mayor tasa de paro de Europa, ni seguir proyectando una imagen de recuperación que no se refleja en el día a día de millones de ciudadanos que buscan empleo sin éxito.

El desempleo no es solo una cuestión de cifras, sino una realidad que afecta al bienestar, al consumo, a la vivienda, a la seguridad social y a la cohesión del país. Por ello, más que discursos triunfalistas, se necesitan diagnósticos veraces y políticas eficaces, enfocadas en empleo de calidad, formación y adaptación al nuevo entorno laboral.