impacto comercial

La advertencia de Trump podría costarle a España más de 18.000 millones de euros

El presidente de EE.UU., Donald Trump, tras la cumbre de la OTAN. / Beata Zawrzel

El presidente de Estados Unidos exige que España eleve su gasto en defensa al 5% del PIB o enfrentará un aumento de los aranceles a productos clave como el aceite, el vino o las aceitunas

Donald Trump ha lanzado una seria advertencia a España: si el Gobierno no incrementa su gasto militar hasta el 5% del PIB, Washington duplicará los aranceles a productos españoles, afectando a exportaciones por valor de 18.200 millones de euros. Un golpe potencial que amenaza con deteriorar gravemente las relaciones comerciales entre ambos países y tensionar aún más los mercados internacionales.

Durante una intervención pública este miércoles, Trump calificó la actitud del Ejecutivo español como "injusta" e "inaceptable", subrayando que España es “el único país que se niega a pagar” su parte del compromiso con la OTAN. “Su economía va muy bien y podría saltar por los aires si no cumple”, declaró, anunciando que negociará un acuerdo bilateral con Madrid e impondrá tasas el doble de altas que las del resto de la Unión Europea.

Exportaciones en peligro: vino, aceite y bienes de equipo

España exportó a Estados Unidos en 2024 productos por un valor de 18.200 millones de euros, con una especial relevancia de semimanufacturas, bienes de equipo, productos químicos y alimentos, entre ellos el aceite de oliva, el vino y las aceitunas. Estos productos no solo forman parte del corazón del tejido exportador español, sino que sustentan miles de empleos en regiones como Andalucía, Cataluña, la Comunidad Valenciana o el País Vasco.

Actualmente, rige una moratoria sobre el arancel del 20% impuesto por Trump en su anterior mandato a la Unión Europea, pero podría elevarse hasta el 40% si se ejecuta su amenaza. Según un informe de la Cámara de Comercio, un arancel del 20% provocaría una caída del 14% en las exportaciones españolas a Estados Unidos y una reducción del PIB del 0,21%. Con tasas al 40%, el impacto se duplicaría, alcanzando un recorte del 28% en exportaciones y un retroceso del 0,42% del PIB.

Los sectores más afectados serían:

  • Aceite de oliva, con más de 1.000 millones exportados en 2024.

  • Vino, con 390 millones.

  • Productos químicos, con más de 3.100 millones.

  • Semimanufacturas y bienes de equipo, con más de 4.000 millones.

La sombra de la guerra comercial de 2019

Los exportadores españoles aún recuerdan con preocupación la guerra comercial de 2019, en la que Trump impuso aranceles del 25% a 113 productos españoles en el contexto del conflicto entre Airbus y Boeing. Entonces, el 53% de las exportaciones agroalimentarias a Estados Unidos se vieron afectadas, generando fuertes pérdidas al sector.

Ahora, la amenaza vuelve con más fuerza y afecta también a productos como carne y manufacturas metálicas, mientras que la posibilidad de que la Unión Europea responda con medidas recíprocas añade una capa más de incertidumbre.

Impacto doble: si la UE responde con represalias

En caso de que la Comisión Europea reaccione con aranceles recíprocos, el impacto sobre la economía española se agravaría. España importa de Estados Unidos bienes por valor de 28.200 millones de euros, como petróleo, gas, medicamentos, vacunas, aviones y componentes tecnológicos, lo que representa el 6,6% del total de nuestras importaciones.

Un encarecimiento de estos productos golpearía directamente el consumo energético, la industria farmacéutica y la producción tecnológica, elevando costes, precios y, previsiblemente, la inflación.

El Gobierno español busca una respuesta diplomática

Ante la amenaza, el Gobierno ha asegurado contar con una “amplia gama de instrumentos” para defender los intereses de España. No obstante, la política comercial es una competencia exclusiva de la Unión Europea, lo que dificulta una respuesta bilateral y reduce el margen de maniobra de La Moncloa para negociar directamente con Washington.

La posibilidad de una fractura en el frente europeo también preocupa en Bruselas, donde se teme que Trump intente fragmentar el bloque comunitario mediante acuerdos individuales con los Estados miembros, debilitando la posición de la UE como actor comercial único.