condonación de la deuda

Las comunidades del PP abandonan en bloque la reunión con Montero y rechazan la quita de deuda

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / Jesús Hellín
Los consejeros autonómicos denuncian que la propuesta de Hacienda está dictada por ERC y exigen una reforma integral del sistema de financiación

Las comunidades gobernadas por el Partido Popular han protagonizado este miércoles un plante en bloque contra la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, al abandonar la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) menos de una hora después de su inicio. El motivo: el rechazo a la quita de 83.000 millones de euros de deuda autonómica propuesta por el Gobierno, al considerar que beneficia solo a los territorios con gobiernos independentistas y no atiende las necesidades del conjunto de las comunidades autónomas.

Un rechazo frontal a la propuesta del Gobierno

Los doce consejeros autonómicos del PP que participaron en la reunión han decidido levantarse de la mesa en señal de protesta por lo que consideran una imposición unilateral de Moncloa, sin un debate previo dentro del propio CPFF.

"No hemos entrado en el fondo de la propuesta, simplemente hemos decidido que no queremos seguir trabajando así", ha afirmado el consejero de Facenda de la Xunta de Galicia, en representación del bloque popular. "El orden del día no lo ha marcado Montero, lo ha impuesto ERC", ha añadido, en alusión al pacto entre el Gobierno y los partidos independentistas catalanes para la condonación de deuda, pieza clave en los acuerdos que han garantizado la estabilidad parlamentaria de Pedro Sánchez.

Desde la Comunidad de Madrid, la consejera de Economía y Hacienda, Rocío Albert, ha sido tajante: "El Gobierno nos impone cada día nuevas obligaciones, pero no nos da más recursos para cumplirlas. Solo atienden a los independentistas y se olvidan del resto".

Un modelo de financiación desigual

Los gobiernos autonómicos del PP han coincidido en exigir una reforma integral del sistema de financiación, en lugar de una condonación parcial de deuda que no corrige los problemas estructurales de las comunidades más infrafinanciadas.

El planteamiento de Hacienda, que incluye la condonación de deuda histórica contraída con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), beneficiaría especialmente a Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, regiones que acumulan el mayor volumen de deuda dentro del mecanismo. Sin embargo, los consejeros del PP denuncian que la medida se ha diseñado priorizando los intereses de los socios independentistas de Sánchez y dejando fuera a comunidades que han gestionado mejor sus cuentas públicas.

"No aceptamos las migajas del pacto con los independentistas"

El descontento entre los barones del PP se ha traducido en un rechazo absoluto a lo que consideran un "trato de favor" a Cataluña y la Comunidad Valenciana, en detrimento del resto de territorios.

"No podemos aceptar las migajas del pacto de Sánchez con los independentistas", han afirmado los consejeros autonómicos populares a la salida del Ministerio de Hacienda, denunciando que el Ejecutivo "sigue utilizando el dinero de todos los españoles para pagar sus acuerdos políticos".

Por su parte, Montero ha lamentado la actitud de los consejeros del PP, calificándola de "irresponsable" y asegurando que la propuesta del Gobierno busca "aliviar la carga financiera de las comunidades autónomas", algo que, en su opinión, beneficiaría a todas las regiones.

Una crisis abierta en la financiación autonómica

El choque entre el Gobierno y las comunidades del PP reabre la crisis de la financiación autonómica, un debate pendiente desde hace años y que se ha convertido en una batalla política clave entre Moncloa y los gobiernos regionales.

Mientras el Ejecutivo insiste en que la quita de deuda es una medida para mejorar la sostenibilidad financiera de las autonomías, el PP considera que se trata de un "peaje político" que busca contentar a los socios separatistas a costa de agravar la desigualdad entre territorios.

Con las elecciones europeas en el horizonte y la tensión política en aumento, la financiación autonómica se perfila como uno de los grandes frentes abiertos entre el Gobierno central y las comunidades gobernadas por el Partido Popular.