Comprar casa en España: misión imposible para los sueldos medios
El precio de la vivienda en España continúa su escalada y lo hace a un ritmo mucho más acelerado que en el conjunto de la Unión Europea. Según los últimos datos de Eurostat, en el tercer trimestre de 2025, los precios en nuestro país subieron un 2,9 % trimestral y un 12,8 % interanual, mientras que en la zona euro el aumento fue de apenas un 1,6 % trimestral y un 5,1 % en comparación anual.
Esta diferencia refleja que el mercado inmobiliario español está desbocado, con un crecimiento de precios que más que duplica la media del entorno europeo. Y todo ello a pesar del discurso oficial del Gobierno, que insiste en felicitarse por sus políticas de vivienda.
«El tercer mayor aumento relativo entre salarios y precios»
Uno de los datos más preocupantes es la brecha creciente entre el coste de la vivienda y los salarios. En el período comprendido entre 2015 y 2024, mientras en la UE el precio de la vivienda en relación con los sueldos creció un 15,2 %, en España el incremento fue del 29,2 %, tan solo superado por Portugal e Irlanda. Esto significa que, aunque los sueldos han subido, los precios de las casas lo han hecho casi el doble, dificultando aún más el acceso a una vivienda digna, sobre todo para los jóvenes y los hogares con rentas medias.
«Más de un 81 % de subida en una década»
Desde 2015, los precios de la vivienda en España han aumentado un 81 %, lo que sitúa al país por encima de la media europea, que ha registrado una subida acumulada del 63,6 %. Esta evolución nos acerca a los niveles más agresivos de la UE, si bien aún lejos de extremos como Hungría (+275 %) o Portugal (+169 %).
Sin embargo, la diferencia clave es que, en muchos países donde los precios se han disparado, también lo han hecho los salarios, mientras que en España el crecimiento salarial ha sido mucho más limitado. Como resultado, el poder adquisitivo para comprar una vivienda se ha deteriorado de forma muy significativa.
Una política que no frena el problema
Aunque el Gobierno insiste en promover medidas de acceso a la vivienda, como el bono joven de alquiler o los planes estatales, la falta de oferta, las barreras burocráticas y la inseguridad jurídica en el sector del alquiler han contribuido a limitar la eficacia de esas iniciativas.
Además, la nueva revisión catastral para 2026 —con subidas de hasta un 40 % en la fiscalidad de la vivienda— amenaza con elevar aún más los costes para propietarios e inquilinos, dificultando todavía más el mercado para quienes buscan acceder a una vivienda.
Conclusión: un mercado descompensado y cada vez más inaccesible
La vivienda en España no solo se encarece a mayor velocidad que en Europa, sino que lo hace en un contexto donde los ingresos no acompañan ese crecimiento. El resultado es un mercado profundamente tensionado, en el que cada vez más familias quedan fuera, y donde ni las medidas actuales ni las futuras parecen contener la deriva inflacionaria de un sector esencial.