Cantabria se moviliza ante el ERE de Bridgestone
Está "absolutamente volcado" para "tratar de minimizar" su impacto y asegura que "nadie sobra: tampoco el Gobierno de la nación"
El Gobierno de Cantabria ha reaccionado con firmeza ante el anuncio de Bridgestone de iniciar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 211 de los 418 trabajadores de su planta en Puente San Miguel. La presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, ha calificado la noticia como un "mazazo" para la región y ha asegurado que su Ejecutivo está "absolutamente volcado" en minimizar su impacto económico y social.
Durante una visita oficial a Suances, Buruaga subrayó la voluntad de su Gobierno de "sumar esfuerzos con todo el que pueda", incluyendo al Gobierno de España, al que ha pedido implicación directa a través del Ministerio de Industria y el Ministerio de Trabajo. "Nadie sobra. Tampoco el Gobierno de la nación", afirmó, en un gesto que marca la necesidad de unidad institucional frente a una crisis que trasciende lo regional.
Un golpe para el empleo y la industria en el Besaya
La planta de Bridgestone en Puente San Miguel se sitúa en una de las zonas industriales más castigadas de Cantabria, la comarca del Besaya, que en palabras de la presidenta "ya llueve sobre mojado". En este contexto, Buruaga reconoció que el recorte de empleo "es peor de lo esperado", al afectar a prácticamente la mitad de la plantilla, lo que agrava el retroceso industrial que la región intenta revertir con políticas activas de empleo y captación de inversiones.
La presidenta ha trasladado el "apoyo rotundo" del Gobierno cántabro a los trabajadores y sus familias, asegurando que el Ejecutivo seguirá "al milímetro" la evolución del ERE. Ha adelantado que se utilizarán todos los recursos disponibles para tratar de reducir el daño y preservar el tejido productivo de la región.
Diálogo social y compromiso de la empresa
Buruaga ha señalado que la situación será abordada este jueves en la Comisión Permanente del Diálogo Social, junto con la patronal y los sindicatos, donde espera encontrar vías de entendimiento y respuesta coordinada.
Por su parte, Bridgestone ha comunicado al Gobierno su intención de iniciar el proceso negociador con los representantes de los trabajadores y llevarlo a cabo con la "máxima responsabilidad y respeto", según la empresa, en línea con sus valores de "integridad y compromiso social".
Este episodio plantea un nuevo desafío para el Gobierno regional, que trata de consolidar los recientes avances en creación de empleo y recuperación industrial, al tiempo que enfrenta la amenaza de deslocalización o reestructuración en empresas estratégicas como Bridgestone. La clave, según Buruaga, está en "trabajar duro de la mano de quien haya que hacerlo" y en no dar ninguna opción por descartada