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Cambio clave en las pensiones: jubilarse será más ventajoso desde 2026

Dos personas jubiladas en el supermercado. / EP
El sistema permite descartar los años con peor cotización, beneficiando especialmente a quienes tuvieron carreras laborales irregulares

Desde ayer 1 de enero de 2026, entró en vigor un cambio que afecta de lleno al cálculo de las pensiones de jubilación en España. A partir de ahora, los trabajadores podrán elegir entre dos métodos distintos para determinar la cuantía de su prestación, lo que abre la puerta a beneficiarse de un sistema más flexible, especialmente pensado para aquellos con lagunas de cotización o trayectorias laborales irregulares.

¿A quién beneficiará este cambio?

La medida se dirige principalmente a quienes, por diversas razones, trabajaron sin cotizar durante ciertos periodos. Esto fue habitual en décadas pasadas, especialmente en sectores con alta economía sumergida o empleos de baja regulación, como:

  • Jornaleros del campo y la ganadería

  • Trabajadores de la construcción

  • Empleadas del hogar sin contrato

  • Camareros y cocineros del sector turístico

  • Autónomos que cotizaron por bases mínimas

  • Aprendices o familiares que ayudaban en pequeños negocios

Muchos de estos trabajadores acumulan años de actividad sin que figure en su historial de cotización a la Seguridad Social, lo que tradicionalmente ha penalizado su acceso a una pensión digna.

Las dos nuevas opciones para calcular la pensión

Hasta ahora, la base reguladora se calculaba sobre los últimos 25 años cotizados, es decir, 300 bases mensuales. Sin embargo, con el nuevo sistema, se podrá optar por una alternativa más favorable:

  • Se tomarán en cuenta los últimos 29 años cotizados

  • Pero se podrán descartar los dos peores años

  • De este modo, se computarán 27 años en total

Esto permite excluir los periodos con salarios más bajos o en los que se cotizó menos, lo que se traduce en una pensión más alta para muchos futuros jubilados.

Una medida clave para trayectorias irregulares

La posibilidad de dejar fuera los años con menor cotización resulta clave para quienes hayan pasado por:

  • ERTES o suspensiones de empleo

  • Desempleo prolongado

  • Problemas de salud, estrés laboral o lesiones

  • Reducciones de jornada o sueldos bajos en ciertos periodos

  • Dificultad para volver al mercado laboral a partir de los 50

Aplicación progresiva hasta 2040

Aunque el cambio ya entra en vigor este 2026, la implantación total será progresiva y se extenderá hasta 2040. De momento, la reforma permitirá a quienes estén cerca de jubilarse simular diferentes escenarios para elegir el más favorable.

Según expertos, esta nueva fórmula será clave para combatir las desigualdades en el sistema, sobre todo para quienes no han tenido carreras laborales continuas. Supone también un gesto hacia la justicia contributiva, al reconocer trayectorias laborales reales más allá de lo que reflejan las cotizaciones estrictamente registradas.

En resumen, este nuevo sistema ofrece una herramienta útil de planificación y supone un avance para colectivos tradicionalmente desfavorecidos por el diseño del sistema de pensiones. Una reforma silenciosa pero relevante que muchos ciudadanos podrán aprovechar si conocen bien sus derechos y eligen con criterio.