economía

Bruselas asigna 180 millones al proyecto Aguayo II

La ampliación incrementará la potencia de la central hasta 1.400 MW. / Alerta

El proyecto ‘Aguayo II’ recibirá la mayor ayuda individual del CEF, dentro de un paquete europeo de 650 millones para infraestructuras energéticas

La Comisión Europea ha aprobado la asignación de 180 millones de euros al proyecto ‘Aguayo II’, promovido por Repsol, destinado a la ampliación de la central hidroeléctrica de bombeo reversible de Aguayo, situada en el municipio cántabro de San Miguel de Aguayo. Esta dotación constituye la mayor ayuda individual dentro de un paquete global de casi 650 millones de euros que Bruselas destinará a financiar un total de 14 infraestructuras energéticas transfronterizas en el conjunto de la Unión Europea.

La iniciativa se enmarca en los objetivos comunitarios de refuerzo del sistema energético europeo, especialmente en lo relativo a la integración de energías renovables, la mejora del almacenamiento energético y el fortalecimiento de la seguridad de suministro. Según ha explicado la Comisión Europea, la actuación prevista en la central de Aguayo permitirá aumentar la eficiencia tanto en la generación como en el almacenamiento de energía renovable gracias al desarrollo de una infraestructura subterránea que no exigirá la ampliación de los embalses ya existentes.

El proyecto ‘Aguayo II’ cuenta con el reconocimiento de la Unión Europea desde el año 2023 como Proyecto de Interés Común (PCI, por sus siglas en inglés), una calificación que facilita el acceso prioritario a financiación comunitaria y permite una mayor coordinación regulatoria entre administraciones. Este reconocimiento responde a la alineación del proyecto con varios de los ejes estratégicos de la política energética europea, entre ellos la integración de los mercados, la interoperabilidad de las redes, la descarbonización del sistema energético, la mejora de la eficiencia y el refuerzo de la seguridad del suministro. Para la presentación de su candidatura, Repsol ha contado con el respaldo tanto de la administración general del Estado como de la administración autonómica.

El proyecto

La ampliación prevista de la central de Aguayo contempla un incremento de 1.000 megavatios (MW) en la capacidad instalada respecto a la infraestructura actual, lo que elevará su potencia total hasta los 1.400 MW. Con esta ampliación, la producción anual estimada alcanzaría los 2.000 gigavatios hora (GWh), una cantidad de energía equivalente al consumo eléctrico de más de 800.000 hogares en España, según las estimaciones trasladadas en el proyecto.

Con esta actuación, la central de bombeo reversible de Aguayo pasaría a convertirse en la segunda mayor instalación de estas características en España, solo por detrás de la central de Cortes-La Muela, propiedad de Iberdrola y ubicada en el municipio valenciano de Cortes de Pallás. Este aumento de capacidad contribuiría al refuerzo del sistema eléctrico nacional y facilitaría una mayor integración de generación renovable en la Península Ibérica, especialmente en un contexto de crecimiento de tecnologías como la eólica y la solar, cuya producción es variable.

Repsol dispone ya de una nueva concesión hidráulica por un periodo de 50 años para la central y su posible ampliación, una autorización que ha sido concedida recientemente por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Paralelamente, la compañía continúa trabajando en la obtención del conjunto de permisos y autorizaciones necesarias para la ejecución del proyecto ‘Aguayo II’. La inversión asociada a esta ampliación se sitúa en torno a los 900 millones de euros, lo que la convertiría en una de las mayores inversiones privadas previstas en Cantabria.

La ayuda concedida a ‘Aguayo II’ forma parte de un paquete más amplio de financiación aprobado por la Comisión Europea a través del Mecanismo Conectar Europa (CEF, por sus siglas en inglés). En total, los fondos se repartirán entre seis proyectos eléctricos, incluidos sistemas de redes inteligentes, y ocho iniciativas relacionadas con el desarrollo del hidrógeno, sumando un total de 14 actuaciones seleccionadas. Todas ellas se integran en la estrategia comunitaria orientada a reforzar la seguridad energética del bloque y a acelerar la integración de fuentes renovables en el sistema.

Dentro de este mismo paquete, la Comisión Europea destinará cerca de 113 millones de euros a reforzar la protección de infraestructuras energéticas críticas en Polonia y en los países bálticos, en el marco del proceso de sincronización de sus redes eléctricas con el sistema europeo. Asimismo, se asignarán aproximadamente 104 millones de euros a un proyecto de redes inteligentes que conecta Bulgaria y Rumanía. En el ámbito específico del hidrógeno, más de 176 millones de euros se orientarán al impulso de infraestructuras vinculadas a este vector energético.

De esta cantidad, destaca una partida de 120 millones de euros destinada a un proyecto de almacenamiento subterráneo en Gronau, en Alemania. Otros proyectos repartidos entre varios Estados miembro recibirán financiación principalmente para la realización de estudios preparatorios.

La propuesta de adjudicación de estas ayudas fue examinada por los Estados miembro en el comité de coordinación del CEF celebrado el pasado 15 de enero, donde obtuvo el respaldo necesario. La decisión formal de concesión se adoptará en las próximas semanas, tras lo cual la agencia ejecutiva CINEA será la encargada de preparar los correspondientes acuerdos de subvención con los beneficiarios seleccionados.

De cara al futuro, la Comisión Europea ha anunciado su intención de lanzar una nueva convocatoria de ayudas para infraestructuras energéticas durante el segundo trimestre de 2026. Esta convocatoria se enmarcará en el desarrollo de las redes transeuropeas de energía, que agrupan los proyectos considerados de interés común con el objetivo de completar el mercado energético europeo y contribuir al cumplimiento de los objetivos climáticos fijados por la Unión Europea.