economía

BBVA quiere lanzar la OPA sobre Sabadell en julio y evitar agosto por baja actividad bursátil

El presidente del BBVA, Carlos Torres. / David Zorrakino
Carlos Torres ha urgido al Gobierno a tomar una decisión clara tras el informe de la CNMC y ha recordado que la operación podría cancelarse si cambian las condiciones pactadas

El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha expresado su intención de que el periodo de aceptación de la OPA sobre Banco Sabadell comience en julio, y ha subrayado la conveniencia de evitar que dicho proceso coincida con el mes de agosto, tradicionalmente marcado por una menor actividad bursátil. Estas declaraciones se han producido en el marco del XLII seminario organizado por la APIE y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde Torres ha detallado los tiempos y las condiciones legales que afectan a la operación.

Tal como ha explicado, la legislación española establece que el periodo de aceptación debe durar entre 15 y 70 días, aunque por la normativa estadounidense, el mínimo se eleva a 30 días. En cualquier caso, ha insistido en que lo más razonable es que este proceso se active tan pronto como sea posible, una vez se cumplan todos los requisitos regulatorios. En ese sentido, ha estimado que tras la deliberación del Consejo de Ministros, prevista para este martes, deberían pasar unas semanas antes de poder poner en marcha la aceptación formal, lo que situaría el inicio en torno a mediados de julio.

Carlos Torres ha sido claro al señalar que “la espera no es buena”. Según sus palabras, los accionistas de Sabadell llevan ya más de 13 meses en una situación de incertidumbre que considera perjudicial para su derecho de propiedad. Por eso, ha calificado como “mal escenario” la posibilidad de que la fase decisiva de la OPA se desarrolle en agosto, algo que preferiría evitar tanto por razones prácticas como por la escasa participación típica de ese mes.

El Consejo de Ministros debe ahora decidir si aprueba la operación en los términos recomendados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), o si, por el contrario, introduce modificaciones a los compromisos asumidos por BBVA. En relación a este punto, Torres ha advertido que “sería bueno” que dicha decisión no se comunicara con el mercado abierto, para evitar interferencias en su funcionamiento.

En cuanto a la posibilidad de que el BBVA desista de la oferta, Torres ha recordado que existe esa opción, sobre todo si las condiciones del Gobierno cambian sustancialmente o si el proceso de venta de TSB (la filial británica de Sabadell) afecta de forma relevante a la operación.

Más tarde, el presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, ha intervenido en el mismo foro y ha confirmado el horizonte temporal planteado por Torres. Según ha explicado, el folleto de la OPA aún debe ser aprobado por la CNMV, algo que podría ocurrir en un plazo de unas tres semanas a partir del pronunciamiento del Gobierno. Esto, de nuevo, ubicaría el arranque del periodo de aceptación en la segunda mitad de julio.

San Basilio ha compartido también la preferencia de BBVA por evitar que el final del proceso caiga en agosto, un mes que suele caracterizarse por una baja participación inversora, lo que podría afectar a la transparencia y eficacia del resultado.