Barricadas, retenciones y un detenido en el segundo día de huelga del metal en Cantabria
El piquete en el polígono de Candina causa retenciones en Santander y termina con un arresto tras un enfrentamiento con la Policía
La segunda jornada de huelga del sector del metal en Cantabria ha reproducido el fuerte impacto del primer día con barricadas, retenciones y un seguimiento sindical del 95%, según los convocantes. La jornada, marcada por movilizaciones en múltiples polígonos industriales, ha dejado un incidente reseñable en el polígono de Candina (Santander), donde se ha producido la detención de un trabajador tras encararse con efectivos policiales.
La Delegación del Gobierno en Cantabria, a través de su titular Eugenia Gómez de Diego, ha calificado el altercado como un “hecho aislado”, destacando que la protesta ha transcurrido en términos “pacíficos” y sin cargas policiales. La Policía Nacional ha confirmado que, tras la disolución del piquete, se recuperó la normalidad en el tráfico de acceso a Santander.
Guarnizo, Reocín y Trascueto, principales focos de tensión
Pese al restablecimiento de la normalidad en Candina y Solvay (Barreda) antes del mediodía, otras zonas como Guarnizo volvieron a convertirse en el epicentro del conflicto, con piquetes que levantaron barricadas y encendieron hogueras, obligando a intervenir a la Policía para evitar cortes en la carretera general.
En Reocín y Trascueto (Camargo) también se registraron incidentes similares. Según informó el Servicio de Bomberos de Santander, hubo al menos ocho actuaciones por fuegos menores en mobiliario urbano repartidas por diversos polígonos industriales.
Pymetal minimiza el impacto y critica la estrategia sindical
Mientras los sindicatos CCOO, UGT y USO cifran en un 95% el seguimiento de la huelga, la patronal Pymetal reduce su impacto real a un 25%, alegando que “las empresas afectadas se concentran en los polígonos, que solo representan una cuarta parte del sector”.
Pymetal ha insistido en que “apenas 300 personas” han protagonizado piquetes que han impedido el normal desarrollo de la actividad en varias zonas, afectando no solo a trabajadores del metal, sino también a empleados de otros sectores.
“No es aceptable que unos pocos colapsen la actividad económica regional con barricadas y actos de sabotaje. Se debe garantizar el derecho al trabajo”, ha manifestado la patronal en un comunicado.
Además, Pymetal acusa a los sindicatos de no querer negociar y considera que, tras dos días de paro, “los trabajadores ya han perdido más de la mitad del incremento salarial que reclaman”.
El ORECLA, última vía antes de la huelga indefinida
El Gobierno de Cantabria ha convocado para este viernes un encuentro en el ORECLA (Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales), al que asistirán patronal y sindicatos. Sin embargo, si no se alcanza un acuerdo, las centrales han advertido que la huelga será indefinida a partir del lunes 9 de junio.
“Pymetal debe acudir con voluntad negociadora real, o la conflictividad escalará”, han advertido fuentes sindicales, que acusan a la patronal de haber optado por el “confrontamiento en lugar del diálogo”.