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La ampliación de capital de Telefónica pone en jaque la participación de BBVA

El presidente ejecutivo de Telefónica, Marc Murtra. / Fernando Sánchez

La operación se produce en pleno proceso de OPA sobre Sabadell, lo que limita el margen financiero de BBVA y complica su posición en Telefónica

Telefónica se prepara para una ampliación de capital con el objetivo de reforzar su posición estratégica en los mercados. Esta operación, clave dentro del nuevo plan impulsado por el presidente Marc Murtra, podría alterar significativamente la composición accionarial de la compañía.

Uno de los principales afectados es BBVA, que actualmente posee un 5,006 % del capital social y forma parte del consejo de administración. Aunque la entidad bancaria considera esta inversión como “no estratégica”, la ampliación de capital la obliga a tomar una decisión inmediata: participar para evitar la dilución de su participación o aceptar una pérdida de influencia, incluido un posible abandono de su asiento en el consejo.

Riesgos para BBVA

  • Dilución accionarial: Si BBVA no acude a la ampliación, su participación se reducirá automáticamente, disminuyendo su peso en votaciones y dividendos.

  • Dividendos: La operadora distribuye actualmente 0,30 € por acción. Una dilución reduciría los ingresos por esta vía.

  • Coste de oportunidad: Participar en la ampliación requeriría una inversión considerable en un activo que el propio banco no considera prioritario.

Contexto estratégico

BBVA está actualmente centrado en su OPA sobre Banco Sabadell, una operación compleja tanto en términos económicos como reputacionales. Acudir también a la ampliación de Telefónica podría sobrecargar su estructura de capital y recursos, especialmente en un contexto donde Telefónica no representa un activo estratégico.

Posición del Gobierno

La SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), brazo inversor del Estado, ha reforzado su presencia en Telefónica y exige una posición clave en su gobernanza. Desde Moncloa se ha deslizado en privado que BBVA debería considerar abandonar su participación, interpretando su permanencia como meramente orientada a la rentabilidad.

En junio de 2025, BBVA incrementó su participación por encima del 5 %, superando un umbral relevante en la CNMV. No obstante, la entidad bancaria no ha tomado una posición definitiva frente a la ampliación.