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El absentismo laboral se dispara en Cantabria y supera la media española

Dos personas trabajando en una obra. / EP

La región supera en más de dos puntos la media nacional y registra también el mayor incremento interanual, según un informe de Randstad Research basado en datos del INE

Cantabria se sitúa a la cabeza del absentismo laboral en España. Según el último informe publicado por Randstad Research, elaborado a partir de los datos de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del INE, la región alcanzó en el segundo trimestre de este año una tasa de absentismo del 9,2 %, más de dos puntos por encima de la media nacional, que se sitúa en el 7 %. Además, Cantabria registra el mayor incremento interanual del país, con una subida de 1,6 puntos porcentuales respecto al mismo trimestre de 2024.

El informe detalla que el absentismo por incapacidad temporal también ha crecido en la comunidad, situándose en un 6,8 %, lo que supone un aumento de un punto en comparación con el año anterior. En términos absolutos, los trabajadores cántabros no han trabajado una media de 24,92 horas por empleado durante el trimestre, de las cuales 10,32 horas se corresponden con bajas médicas. Esta cifra equivale a más de tres jornadas laborales completas de ausencia por persona, y contrasta con los datos del conjunto de España, donde el promedio fue de 21,81 horas no trabajadas por trabajador, con 8,28 horas asociadas a incapacidad temporal.

En el contexto autonómico, Cantabria encabeza la clasificación nacional de absentismo, seguida por Canarias, con un 8,8 %, y por comunidades como País Vasco, Galicia y Asturias, todas ellas con tasas por encima del 8 %. En el extremo opuesto se encuentran Baleares, con un 5,5 %, así como Madrid y Comunidad Valenciana, con un 6,1 % y un 6,4 % respectivamente, situándose como las comunidades con los niveles más bajos de absentismo en el país.

La comunidad autónoma registra también el mayor incremento interanual del país

El informe también subraya que Cantabria no solo lidera por volumen, sino que es la comunidad donde más ha aumentado el absentismo en términos relativos. El incremento de 1,6 puntos porcentuales registrado en el último año supera con creces al del resto del territorio. Andalucía, por ejemplo, ha experimentado un aumento de siete décimas, situándose en el 6,9 %, mientras que Galicia, Murcia y Navarra han registrado subidas de medio punto. En contraste, solo dos comunidades autónomas han reducido ligeramente sus tasas: La Rioja, con un descenso del 0,4 %, y Extremadura, con una bajada del 0,1 %. Cataluña, por su parte, mantiene su tasa en el 7 %, sin variaciones respecto al segundo trimestre del año anterior.

A nivel nacional, el estudio de Randstad refleja que el absentismo laboral ha repuntado levemente en el segundo trimestre de 2025, alcanzando el 7 % de las horas pactadas, lo que representa un aumento de tres décimas respecto al mismo periodo de 2024. El absentismo por incapacidad temporal ha subido también hasta el 5,5 %, dos décimas más que hace un año. Por sectores económicos, la industria es la actividad que presenta mayor tasa de absentismo, con un 7,4 %, seguida de los servicios, con un 7 %, y la construcción, con un 5,5 %. Si se analiza solo el absentismo por IT, el reparto es similar: 5,7 % en la industria, 5,5 % en los servicios y 4,6 % en la construcción.

Determinadas actividades presentan niveles especialmente altos de absentismo. Las actividades postales y de correos lideran este ranking con un 12,1 %, seguidas por los servicios a edificios y jardinería, con un 11,5 %, la asistencia en establecimientos residenciales, con un 10,7 %, y la recogida y tratamiento de residuos, que alcanza el 10,6 %. En el otro extremo, los sectores con menor absentismo son las actividades relacionadas con el empleo, que apenas alcanzan un 3 %, junto a la programación informática, la consultoría tecnológica, las actividades jurídicas y contables y la edición, todas con tasas inferiores al 4 %.

El informe de Randstad Research concluye advirtiendo que el incremento del absentismo laboral, tanto general como por incapacidad temporal, debe ser observado de cerca, no solo por su impacto económico en las empresas, sino también por las implicaciones que tiene sobre la productividad, la gestión del talento y la organización del trabajo. El caso de Cantabria, al concentrar tanto el mayor nivel como el mayor crecimiento interanual, pone en evidencia la necesidad de analizar las causas subyacentes y promover medidas correctivas que equilibren la protección de la salud laboral con la eficiencia en el entorno productivo.