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El Diario de Cantabria

RACING

Preocupación en el Racing

El club considera necesario alcanzar los 14.000 abonados «para ser competitivos»  en que el margen salarial les va a limitar más de lo esperado. «No tenemos que pensar que somos más de lo que somos», avisa Chuti Molina

Victor Alonso, director general del Racing. / J.R.
Victor Alonso, director general del Racing. / J.R.
Preocupación en el Racing

Aquel «somos el Racing, nos gusta lo bueno, somos caprichosos y tenemos dinero» no ha podido quedar más obsoleto en doce meses. Quien hace un año mandaba en el mercado, ahora necesita hablar con voz baja para ser más listo que otros o lanzar apuestas más arriesgadas, ya que lo que queda será recoger las migajas que dejen otros. Chuti Molina puso ayer un ejemplo. Explicó que hace unos días lanzó una oferta por un jugador que consideraba buena pero, de pronto, se interpuso otro recién ascendido (Fuenlabrada, Mirandés o Ponferradina) y le lanzó otra oferta que no era «ni veinte ni treinta mil euros mejor, sino de cien mil más». «Esa es la realidad», sentenció el director deportivo verdiblanco. Y es muy dura. Hay que asumirlo.

A lo largo de la presente semana se supone que debían comenzar a llegar datos concretos sobre cuál podría ser el margen salarial con el que podrá contar el Racing para construir su proyecto. Y lo cierto es que ayer, cuando les tocó presentar a Nuha, tanto Víctor Alonso como Chuti Molina se mostraron preocupados por encontrarse ante unas condiciones que parecen ser peores de las que incluso habían imaginado. Lo mejor es que todavía hay margen para intentar ampliarlo y los caminos más cortos para conseguirlo son las maniobras comerciales y, sobre todo, la campaña de abonados. Según las palabras de los dirigentes de la entidad, todo lo que sea no llegar a 14.000 carnés vendidos obligaría a encender una luz roja de alarma.

«Por supuestísimo que estoy preocupado porque lo que ha costado mucho trabajo, lo podemos perder en diciembre». Así de claro se expresó Chuti Molina, que, aún así, aseguró que el equipo que sean capaces de construir «va a competir». Como siempre, recordó que si el proyecto fracasa, no lo achacará a las limitaciones con las que ha tenido que lidiar, sino que será responsabilidad suya. «Nunca me verás llorar», sostuvo. De partida, aseguró que está «muy contento» con lo que ya tienen y, por encima de todo, volvió a presumir de un cuerpo técnico del que el pasado curso ya se encargó de repetir que era lo que mejor tenía el equipo.

Lo que pide es humildad, tener los pies en el suelo y no creer que, por ser el Racing, el equipo ya va a ser un grande de la categoría. «Lo peor es hacernos historietas con que somos más de lo que somos», recordó el director deportivo verdiblanco, que, ante las limitaciones económicas que ya asume, entiende que no hay que defenderse a base de enseñar el escudo, sino a partir de la «humildad y la buena gestión». «Es eso lo que nos llevará al éxito y no pensar que somos más de lo que somos», explicó.

«Si yo sigo aquí trabajando es porque asumo el presupuesto que hay, pero no hay que hacerse castillos de arena porque gilipollas no soy», insistió Chuti Molina. De esta manera, ya dejó claro que no se va a saltar todas esas limitaciones que se está encontrando porque no quiere que el Racing sea el Reus del curso pasado, cuando tuvo que abandonar la competición en enero al no poder afrontar sus gastos. «No podemos fichar a jugadores que no podamos pagar y no podamos inscribir», subrayó para responder a una pregunta sobre si con Nuha, que fue el jugador que fue presentado ayer, quedaba cerrada la delantera. Si hay dinero, quizá se podría traer algo, pero un ‘nueve’ de garantías y de experiencia contrastada en Segunda exige tal cantidad de dinero que el Racing a día de hoy no tiene. Y, para jugárselo con alguien, ya tiene en nómina a futbolistas como el propio ariete gerundense recién llegado del Atlético Baleares, a parte de a Jon Ander, David Barral, Tresaco o Siverio.

«Cuando yo pedía muchos socios era porque esos ingresos van directamente al presupuesto que nos iban a permitir hacer», explicó Chuti Molina. Y es que, ese margen salarial se calcula a partir de unos gastos y unos ingresos y los primeros son enormes este año por la obligación de cumplir con el plazo más elevado del concurso de acreedores. Por eso toca insistir en el capítulo de ingresos y la partida más directa, además de los anunciantes que se puedan conseguir, está en los abonos que se vendan.

En los últimos diez días se han cerrado cinco incorporaciones pero parece cantado que el ritmo se va a rebajar, ya que, como dijo Chuti Molina, «nos tenemos que relajar mucho con los fichajes porque hay que tener mucho cuidado con el límite salarial». Con todo, también pidió confianza porque el club tampoco está en manos de aficionados a los que todo esto les ha cogido por sorpresa. «El entrenador está convencido de lo que hace y nosotros también», recordó el director deportivo verdiblanco. «La realidad es esa. Tenemos el estadio que tenemos y la fachada está como está y nosotros somos lo que somos. Pensar que porque seamos el Racing vamos a ser un súper equipo y vamos a fichar lo mejor... Vamos a intentarlo, pero mejor con la boca cerrada», añadió.

Por el mismo camino fue Víctor Alonso, que es quien está más en el día a día con los números. Éste no se anduvo por las ramas y confesó que tenían «una necesidad importante de tener un número alto de socios porque es lo que afecta de manera más directa al índice de lo que puedes gastar en la plantilla». Además, puso en valor conseguir un número alto «lo antes posible» para así poder «aprovechar ese recurso» durante el tiempo en el que está abierto el mercado. De este modo, hizo un llamamiento a conseguir «cuanto antes entre 14.000 o 15.000 abonados porque es una situación que nos permitiría hacer una plantilla más competitiva».

Afirmó el director general del club cántabro que estaban estos días trabajando en fijar el techo de gasto, que en su momento se hará público. A día de hoy son conscientes de que cuentan con «un presupuesto muy limitado». En ese sentido, subrayó que el máximo accionista «está implicado al máximo para poder subirlo» y que su labor es la de trabajar también esa situación. Y es que, más allá de las maniobras que pueda consumar la propiedad, lo que está en manos de la afición es elevar el número de abonados mientras que en manos de él mismo y del resto de trabajadores del club está el de conseguir «una rentabilidad comercial lo más alto posible». Y es que, tanto un aspecto como el otro «afectan directamente al límite salarial».

«Es la solución más sencilla», insistió Víctor Alonso. «El máximo accionista está planteando otros recursos para poner su granito de arena otra vez más, pero tenemos que conseguir 14.000 abonados como sea para ser competitivos». Una vez dicho esto, el director general dijo una cosa muy interesante: «Si alcanzamos ese número, mereceríamos ser competitivos y, si no llegamos, quizá no mereceríamos tanto». Y tiene sentido. Es obvia la dificultad que tiene el club en un año especialmente complicado y es el momento de dar un paso al frente. Por otro lado, también existe una cierta contradicción entre pedir la implicación del racinguismo y, por otro, poner trabas como la de prohibir la entrada de aficionados en los entrenamientos del primer equipo. Misterios del fútbol.

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