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'Tiempo y profundidad' de María Villacorta reescribe el arte primitivo en Puente Viesgo

Obra de la exposición 'Tiempo y profundidad' de María Villacorta. /x
El Centro de Arte Rupestre ‘Alberto I de Mónaco’, en Puente Viesgo, acoge desde el 13 de junio hasta el 30 de noviembre la exposición Tiempo y profundidad

En el corazón de la Cantabria rupestre, donde la roca narra su eternidad en silencio, el arte contemporáneo irrumpe con respeto, en un gesto de alianza. Desde el viernes 13 de junio, el Centro de Arte Rupestre ‘Alberto I de Mónaco’, en Puente Viesgo, se convierte en el escenario de Tiempo y profundidad, una exposición de la artista María Villacorta que entreteje la huella de la Prehistoria con las texturas del presente.

Comisariada por la historiadora del arte Miriam Callejo, la muestra reúne casi medio centenar de piezasesculturas y obras pictóricas— que exploran el tiempo como material, y la piedra como relato. A través de hierro reciclado, papeles envejecidos y la intervención de la luz, la distancia y el azar controlado, Villacorta genera formas orgánicas que evocan el signo primigenio, la marca esencial que el ser humano dejó en las cavernas cuando aún no existía la Historia.

Las esculturas, forjadas en metales recuperados, poseen una textura lítica que recuerda la piel mineral de las cuevas. Según la autora, esta superficie actúa como “testigo y conector entre nosotros y nuestros antepasados”. El resultado es una obra que se sitúa en el cruce entre arqueología emocional y experimentación plástica, donde cada estrato invoca una era y cada pliegue sugiere una civilización perdida.

Luis Martínez Abad, consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, ha subrayado que este tipo de iniciativas buscan enriquecer la oferta del centro y atraer tanto a visitantes curiosos como a nuevos públicos. Asimismo, ha destacado que esta sala expositiva se convierte en un espacio clave para la creación cántabra, al propiciar encuentros inéditos entre el arte ancestral y las voces más innovadoras del presente.

Para María Villacorta, nacida en Arce en 1991, este proyecto es una meditación sobre el paisaje lítico y antropológico. “El lítico como protector, refugio y testigo de guerras y erosiones. El paisaje que guarda la historia de las civilizaciones y su violencia, pero también su belleza brutal”, señala la artista. Su práctica, que combina arte, arquitectura, diseño e intervención social, la ha llevado a exponer en espacios como el CAC Francisco Martín, Los Arenales o Comillas, además de participar en residencias artísticas de ámbito nacional e internacional junto a su colaborador JL Zúñiga.

Por su parte, Miriam Callejo, especialista en Patrimonio Histórico y colaboradora habitual en proyectos de arte y memoria, aporta una mirada comisarial que subraya el carácter arqueológico de la forma contemporánea, trazando un puente intelectual entre las galerías subterráneas del Paleolítico y las galerías del arte actual.

En definitiva, Tiempo y profundidad es más que una exposición: es una interpelación estética y filosófica a los cimientos del tiempo humano, al rastro que dejamos, al eco que somos.